Archivo mensual: abril 2012

El Discurso del Desarrollo en los Procesos de Construcción del Riesgo

Por: Juan David Céspedes Restrepo
Administrador Ambiental
Estudiante Maestría en Hábitat
Universidad Nacional de Colombia -Sede Manizales-

De acuerdo con el Estudio Económico de América Latina y el Caribe publicado por la CEPAL (2011), las proyecciones para el 2011 anunciaban “una tasa de crecimiento del PIB regional del 4,7%, (…) y un aumento del 3,6% en el PIB por habitante” para Latinoamérica. Tal y como se presenta en dicho estudio, la proyección fue elaborada con base en la tendencia creciente que en términos generales, se ha observado en esta parte del continente durante los últimos 10 años1. En contraste, la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres [en adelante ISDR] (2010) ha identificado como zonas de concentración de riesgo de desastres los países de renta media y baja, lo que incluye la mayor parte de los países de América Latina; situación que ya había sido mencionada previamente por el Banco Mundial (2000) cuando afirmó que “el 97% de las muertes relacionados con los desastres naturales cada año ocurren en los países en desarrollo” [citado por Thomas, 2011].

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Municipio de La Virginia -Risaralda- Zona de la Madrevieja, antiguo Cauce del río Risaralda
Fuente: Desarrollo de una Red Neuronal Artificial -RNA- para el Estudio de los Factores Asociados a la Amenaza de Inundación en la Cuenca del Rio Cauca-Municipio de La Virginia- Grupo de Investigación en Gestión Ambiental Territorial -GAT-; Universidad Tecnológica de Pereira -UTP-.
 

En Colombia la situación se presenta de manera similar: conjuntamente con el incremento observado en indicadores -del desarrollo- como el PIB, PIB per cápita, e ingreso medio entre otros; se observa también un aumento considerable en la manifestación de los desastres y en las pérdidas asociadas a los mismos. Un claro ejemplo lo representan las cerca de 341.000 viviendas, 813 centros educativos y 751 vías, que fueron afectadas en 28 de los 32 departamentos del país como consecuencia de los deslizamientos y desbordamientos provocados por el fenómeno de La Niña en el año 20102 (Departamento Nacional de Planeación [DNP], 2011).

Ahora bien, según como se presenta el discurso del desarrollo, los avances que se realicen el pro de éste favorecen condiciones de crecimiento económico, social, político, e institucional, que dan lugar a escenarios favorables para el crecimiento cualitativo del individuo y de la comunidad, situación que finalmente se traduce en progreso para una sociedad determinada (Thomas, 2011). Esta concepción acentúa el carácter paradójico de los hechos expuestos al inicio de este articulo, especialmente si tomamos en cuenta que como explica Allan Lavell (n.d.) la vulnerabilidad (condición sine qua non para la manifestación de un desastre) se configura a partir de una “serie de características diferenciadas de la sociedad, o subconjuntos de la misma, que le predisponen a sufrir daños frente al impacto de un evento físico externo, y que dificultan su posterior recuperación”. Entendidas de esta manera, las características diferenciadas de la sociedad mencionadas por Lavell que predisponen a una comunidad para ser afectada por una amenaza, se encuentran en su mayoría directamente relacionadas con las capacidades de acceso -económico- de los hogares, la existencia de políticas adecuadas, y el fortalecimiento institucional frente a la gestión del riesgo de desastres, elementos que de acuerdo al discurso, se fortalecen cuando se presentan condiciones favorables de desarrollo.

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Barrio conformado por migrantes de la zona rural a la ciudad de Lima, Perú.
Fuente: http://pe.kalipedia.com/kalipediamedia/historia/media/200806/12/hisperu/20080612klphishpe_23_Ies_SCO.jpg
 

Bajo esta perspectiva resulta inconsistente hablar simultáneamente de un incremento en el desarrollo y en los desastres, dada la estrecha condición recíproca que existe entre ambos. Sin embargo, Arturo Escobar (2007) expone un argumento de gran valor frente al tema, cuando menciona en cuanto al origen histórico del discurso del desarrollo que “(…) la premisa básica era la creencia del papel de la modernización como única fuerza capaz de destruir supersticiones y relaciones arcaicas, sin importar el costo social, cultural y político. La industrialización y la urbanización eran consideradas rutas progresivas e inevitables hacia esta modernización”3. Esta premisa además de haber hecho parte del modelo de desarrollo que ha configurado el territorio durante las últimas décadas, aún sobrevive al interior del discurso, lo que puede evidenciarse en varias de las declaraciones realizadas por la Organización de las Naciones Unidas que señalan la importancia de fortalecer los procesos de crecimiento de las ciudades como medida indispensable en la búsqueda de la disminución de la pobreza, argumento que descansa sobre la afirmación de que “cerca de un 75% de las personas que viven por debajo del umbral internacional de pobreza de 1,25 dólares diarios residen y trabajan en el medio rural”(ISDR, 2009); argumento que carece de validez cuando se pretende realizar una aseveración de este tipo4.

 La consecuencia lógica de un discurso de desarrollo centrado en la necesidad de fortalecer los centros urbanos bajo la consideración del componente rural como “núcleo de acumulación de pobreza”, es la creación de imaginarios colectivos que impulsan a los habitantes de un territorio a migrar a todo costo hacia las ciudades, las cuales se convierten en quiméricos símbolos de progreso, bienestar y prosperidad. Esta dinámica, en lugar de disminuir las condiciones de riesgo a las cuales está expuesta una población, las acrecenta bajo dos consideraciones fundamentales:

En primer lugar, el incremento y concentración poblacional en áreas urbanas generado bajo el imaginario del crecimiento de la ciudad como bandera del desarrollo (y como consecuencia de la migración de la población rural), ocurre en la mayoría de los casos bajo situaciones precarias en lo que se refiere a tipologías, técnicas, materiales constructivos y acceso a servicios públicos domiciliarios. Esta situación se refuerza además por las limitaciones para el acceso equitativo al suelo urbano, que de manera concreta obliga a las comunidades migrantes a localizarse en zonas inadecuadas y potencialmente peligrosas.

En segundo lugar, el interés por acrecentar y densificar las ciudades obliga a la interrupción de las funciones naturales del territorio, lo que conduce a la deforestación y degradación de cuencas hidrográficas y laderas con un consecuente incremento en la probabilidad de que se manifiesten amenazas relacionadas con fenómenos de remoción en masa e inundaciones.

Ambas consideraciones evidencian que tal como afirma Georgina Calderón (2001) los desastres no son naturales ni ocurren de manera aleatoria, sino que en cambio representan la manifestación de condiciones de acceso desigual dentro de una sociedad. Dicha, condición se acentúa como consecuencia de la degradación del medio natural y la negación de los sistemas propios y naturales de adaptación, lo que genera nuevas condiciones de vulnerabilidad. El reconocimiento del riesgo como construcción social es indispensable para comprender las presiones que sobre la sociedad ejerce el modelo de desarrollo actual. Solo de esta forma será posible avanzar hacia procesos integrales de gestión del riesgo centrados en la reducción y prevención de condiciones de vulnerabilidad.

1 Esta tendencia creciente se observa no sólo en el Producto Interno Bruto -PIB-, sino también la tasa de ocupación -empleo-, salarios y productividad laboral; hechos que de acuerdo al estudio llevado a cabo por la CEPAL representan avances en materia de disminución de la pobreza.
 
2 De acuerdo  a la información difundida por los medios de comunicación, las pérdidas de dicho fenómeno se aproximan a los siete billones de pesos, sin contar el dinero que fue utilizado en la atención de las familias y ciudades damnificadas (RCN La Radio, 2011)
 
3 Un argumento similar es expuesto por Javier Enrique Thomas (2011) quien menciona que los cuatro fundamentos del discurso del desarrollo son: a) acumulación de capital (ahorro-inversión); b) industrialización- urbanización; c) planeación del desarrollo; y d) ayuda externa (endeudamiento).
 
4 Es un hecho bien conocido que el análisis de situaciones de pobreza en hogares rurales no puede reducirse únicamente a la capacidad financiera o monetaria de los mismos, dado que existen elementos no cuantificables bajo esta metodología que aportan al bienestar y calidad de vida; como es el caso de la producción para autoconsumo y el intercambio informal de productos y servicios, por mencionar algunos (Asociación ETC Andes, 2007). Esta complejidad obliga a hacer una diferenciación entre pobreza rural y urbana en  la manera como ambas son entendidas y medidas.
 

Bibliografía:

Calderón, Georgina. 2001. Construcción y Reconstrucción del Desastre. Ciudad de México: ediciones Plaza y Valdés.
 
Asociación Ecología, Tecnología y Cultura en los Andes, Fundación Ileia. 2007. Agricultura Sostenible: Ideas Básicas y Experiencias. Lima: Tarea Asociación Gráfica Educativa.
 
Departamento Nacional de Planeación. (2011). Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, Prosperidad para Todos [Versión digital .pdf]. Recuperado el 10 de abril de 2012, Departamento Nacional de Planeación, página web institucional: 
http://www.dnp.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=pWe6xuYO5b0%3d&tabid=1238
 
División de Desarrollo Económico, Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL-. 2011. Estudio Económico de América Latina y el Caribe [Versión digital .pdf]. Naciones Unidas. Recuperado el 9 de abril de 2012; Comisión Económica para América Latina -CEPAL-, página web: http://www.eclac.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/1/43991/P43991.xml &xsl=/de/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xsl
 
Escobar, Arturo. 2007. La Invención del Tercer Mundo Construcción y Deconstrucción del Desarrollo. Caracas: Fundación Editorial el Perro y la Rana.
 
Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres –ISDR-. 2009. Informe de evaluación global sobre la reducción del riesgo de desastres 2009: Riesgo y pobreza en un clima cambiante; Invertir hoy para un mañana más seguro [Versión digital .pdf]. Naciones Unidas -ONU-. Recuperado el 5 de abril de 2012; Prevention Web, comunidad para la recolección y almacenamiento de información global sobre riesgos:
http://www.preventionweb.net/english/hyogo/gar/report/index.php?id=1130&pid:34&pih:2
 
Lavell, Allan. (n.d.). Sobre la Gestión del Riesgo: Apuntes hacía una Definición [versión digital .pdf]. Recuperado el 27 de marzo de 2012; Organización Panamericana de la Salud, Biblioteca Virtual de Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental:
http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd29/riesgo-apuntes.pdf
 
Pérdidas por la ola invernal van en $7 billones, según Fasecolda [Versión digital]. (2011, 26 de mayo). Recuperado el 5 de abril de 2012, RCN La Radio, página web de noticias y radio:
http://www.rcnradio.com/noticias/p-rdidas-por-la-ola-invernal-van-en-7-billones-seg-n-fasecolda/26-05-11
 
Thomas, Javier Enrique. 2011. Desarrollo y gestión social del riesgo: ¿una contradicción histórica? [versión digital .pdf]. Revista de Geografía Norte Grande; No. 48. pp. 133-157. Recuperado el 26 de marzo de 2012; Scientific Electronic Library Online-Scielo-, sitio web:
http://www.scielo.cl/pdf/rgeong/n48/art08.pdf

DESARROLLO Y TRANSFORMACIÓN ESPACIAL

Por: Alexander paruma
Geógrafo
Estudiante Maestría en Hábitat.
 

Habitamos un planeta que está en constante movimiento y transformación, desde las profundidades más inhóspitas de la tierra hasta las partes más altas de la atmósfera agentes de tipo bióticos y abióticos interactúan desde hace millones de años en una danza  sinfín; que se manifiesta en forma de erupciones volcánicas, movimientos sísmicos, huracanes, lluvia, calor, etc. que dejan como resultado distintos relieves que van desde grandes elevaciones y profundos cañones pasando por extensas sabanas y llanuras hasta selvas y desiertos. A esta dinámica natural interminable fue invitado el homo sapiens y desde hace más de 180.000 años es uno de los agentes que más participa en la transformación física de nuestro planeta.

De esta manera el hombre como agente transformador ha plasmado en el espacio que habitat toda su naturaleza, utilizando para ello inicialmente antiguas herramientas elaboradas de roca y madera hasta las actuales máquinas con las cuales adecua los diferentes relieves ya sea para sus asentamientos, extraer distintos minerales, sacar los combustibles o establecer sus cultivos.

Las necesidades de hoy en día no son las mismas a las de ayer a excepción de las básicas como el alimento y el refugio entre otras, así hemos creado otro gran número de necesidades que consideramos fundamentales y para satisfacerlas también hemos inventamos nuevos acciones sobre el espacio, las cuales se rigen  bajo ciertas normas que supuestamente conducen al tan anhelado progreso y que nos alejan de categorías también producto de la construcción social como subdesarrollo, pobreza o tercermundismo.

Según el geógrafo brasilero Milton Santos (1997): “El espacio está formado por un conjunto indisoluble, solidario y también contradictorio, de sistemas de objetos y sistemas de acciones no considerados aisladamente, sino como el contexto único en el que se realiza la historia”. El espacio entonces se convierte en el referente a tener en cuenta a la hora de entender las dinámicas sociales de cada época. Espacio, sociedad y tiempo interactuando en una nueva danza particular donde el producto de la elaboración social, en este caso los objetos, obedecen a  procesos dotados de diferentes propósitos a lo que se le denomina como acciones.

Vemos de esta forma que los propósitos actuales que motivan la transformación espacial obedecen en muchos casos a ideas impuestas provenientes de otras realidades y que promueven de alguna manera nuevos estilos de vida que chocan con los propios. El mismo Santos afirma (1997):”las acciones son cada vez más ajenas a los fines propios del hombre y del lugar. De ahí la necesidad de operar una distinción entre la escala de realización de las acciones y la escala de su mando. Esa distinción es fundamental en el mundo actual: muchas de las acciones que se ejercen en un lugar son el producto de necesidades ajenas, de funciones cuya generación es distante y de las cuales sólo la respuesta está localizada en aquel punto preciso de la superficie de la tierra”.

Se podría comparar así al espacio con una cama donde reposan tendidas un gran número de cobijas, y cada una de estas representa un determinado espacio en una determinada época histórica vivida por la sociedad, y en la cual se consagran o permanecen en pie diferentes sistemas de objetos que nos hablan de unas dinámicas o acciones  particulares relacionadas con lo cultural, social, político o económico de la época. Según Lefebvre citado por Lezamo (2005) respecto a las fases históricas del espacio ”La historia del espacio atraviesa por formas distintas de acuerdo con la sociedad que la produce, están allí, por ejemplo, los casos del espacio absoluto, el espacio histórico, el espacio abstracto, el espacio, contradictorio y el espacio diferencial”.

En el último siglo nuevas cobijas, haciendo referencia a la comparación anterior, se han tendido sobre la cama lo que nos habla de nuevas transformaciones y construcciones a nivel del espacio, sujetas en este caso a un accionar que se rige por una serie de normas, se emparenta también con el crecimiento económico y el progreso, propone un nuevo estilo de vida consumista y ante todo no tiene en cuenta la diferencia. Este accionar lo denominamos desarrollo.

Esta nueva propuesta de progreso para los países llamados “tercermundistas o subdesarrollados” nace de los países que han alcanzado un importante crecimiento económico y por lo tanto un alto nivel de vida y cuyo propósito último no tanto es el de sacar de la pobreza a muchos países sino la de aumentar la riqueza de unos cuantos que se autodenominan desarrollados. Propósito claramente expuesto en el discurso de posesión de Harry Truman como presidente de los Estados Unidos y extraído por Arturo escobar en su libro: La invención del tercer mundo.(2007):” Más de la mitad de la población del mundo vive en condiciones cercanas a la miseria. Su alimentación es inadecuada, es víctima de la enfermedad. Su vida económica es primitiva y está estancada. Su pobreza constituye un obstáculo y una amenaza tanto para ellos como para las áreas más prósperas. Por primera vez en la historia, la humanidad posee el conocimiento y la capacidad para aliviar el sufrimiento de estas gentes… Creo que deberíamos poner a disposición de los amantes de la paz los beneficios de nuestro acervo de conocimiento técnico para ayudarlos a lograr sus aspiraciones de una vida mejor… Lo que tenemos en mente es un programa de desarrollo basado en los conceptos del trato justo y democrático…Producir más es la clave para la paz y la prosperidad. Y la clave para producir más es una aplicación mayor y más vigorosa del conocimiento técnico y científico moderno”.

Aspectos como: las dinámicas sociales que vive cada región, los cambios en el mapa geopolítico a nivel mundial, la misma dinámica interna del mismo desarrollo, entre otros, Han hecho que este no sea concebido de igual manera en todas las décadas, diferentes enfoques han acompañado la instauración de teorías desarrollistas en los distintos países motivando que de alguna u otra manera formas diferentes de transformación y uso espacial, Valcárcel (2006) identifica los siguientes enfoques en las últimas décadas:”Enfoque de la modernización (1945-1965), el enfoque de la dependencia (1965-1980), aproximaciones ambientalistas al desarrollo (1970-1990), los enfoques de las necesidades básicas y el desarrollo a escala humana (1975-1980), el enfoque neoliberal y la neomodernización: ajuste estructural y consenso de Washington (1980-1990), enfoque de las capacidades y desarrollo humano (1990-2000), el post-desarrollo(1990-2000)”.

En lo que se refiere al enfoque denominado del post-desarrollo que rechaza las formas de desarrollo hasta el momento aplicadas en Latinoamérica, Valcárcel afirma (2006)“Los partidarios de este enfoque objetan el desarrollo por eurocentrismo y por ser ingeniería autoritaria. Declaran que la era del Desarrollo acabó. Serían posiciones radicales de extremo escepticismo de los 90. Empero ¿qué proponen alternativamente los post-desarrollistas? Reivindican justamente el derecho a la diferencia. Apuntan a lo local como base de la reconstrucción de la moral y la política de las sociedades actuales. Es a nivel del terruño y de la comunidad que se puede recomponer los lazos sociales fundados sobre la confianza mutua y la reciprocidad. Allí se encontraría el “sentido” de las cosas del mundo. Las prácticas locales de desarrollo puestas en marcha por los actores de base revisten una importancia particular.” Se aprecia entonces como nuevas perspectivas alrededor del desarrollo surgen, en este caso una que pone en tela de juicio el operar de sus políticas y ante todo pone de manifiesto el fracaso que para la sociedad en general, de las zonas denominadas subdesarrolladas, ha representado a costa del crecimiento económico de unas cuantas corporaciones. Esta nueva iniciativa impulsada en gran parte por importantes pensadores acerca del desarrollo en diferentes países latinoamericanos, se divisa en el horizonte como una nueva ruta a tomar, donde sean los mismos habitantes los que decidan el tipo desarrollo que quieren seguir y el espacio en el que anhelan vivir.

Fuentes:

Santos, Milton (2000). La naturaleza del espacio. Técnica y tiempo. Razón y emoción. Barcelona. Ed. Ariel Geografía.

Lezamo, José Luis (2005). teoría social, espacio y ciudad. México D.F. Ed. El colegio de México.

http://www.bvsst.org.ve/documentos/pnf/la_invencion_del_tercer_mundo.pdf

http://departamento.pucp.edu.pe/ciencias-sociales/images/documentos/marcel_valcarcel.pdf

Pobreza y Vulnerabilidad

Por Williams Gilberto Jiménez García
Administrador Ambiental
Estudiante Maestría en Habitat

Ajustando más de cincuenta años en la búsqueda del desarrollo, en los países del tercer mundo y en transición, la reducción de la pobreza se ha mantenido como la prioridad central del desarrollo. En instituciones, academia y sociedad se han condensando una serie de enfoques conceptuales y metodológicos acerca de los significados y las mediciones de la pobreza, también se han cuestionado las políticas y la viabilidad de las intervenciones actuales para reducir la pobreza, así como se han confundido situaciones relacionadas con la misma, como es el caso de la vulnerabilidad.

Génesis del concepto de pobreza

Uno de los conceptos más complejos que la cultura occidental ha abordado es la pobreza. Desde su “descubrimiento” en África, América Latina y Asia ha sido la base para una transformación cultural, política y económica del mundo en el contexto homogeneizador de la globalización, justificando la intervención sobre grupos humanos a expensas de la identidad, la alteridad, la habitabilidad y las relaciones de convivencia con sus entornos.

En el inicio de la segunda posguerra, el discurso bélico se desplazo hacia el tercer mundo, el enemigo común empezó a ser la pobreza y se definió un sinnúmero de estrategias y programas para combatirla y vencerla, siendo los Estados Unidos y los países Europeos los “responsables” de acabar con esta “epidemia”, a partir de la formulación de un paquete tecnológico llamado desarrollo, el cual tenía que ser alcanzado y ejecutado por los países subdesarrollados a fin de establecer una lógica de supervivencia y de adaptación humana al nuevo contexto económico y productivo global .

Para combatir el nuevo fenómeno, el cual no era nuevo, como sostiene Sachs (1990) puesto que antes de 1940 se hablaba de la imposibilidad de las colonias para el uso y creación de ciencia y tecnología como síntoma de pobreza, se hizo necesario según Escobar (2007) se generaran dos aspectos a saber: El rompimiento de las concepciones de pobreza, las cuales fueron divulgadas por el capitalismo a través de la economía del mercado rompiendo lazos comunitarios y privando a millones de personas el acceso a la tierra y; la administración de la pobreza que creó sistemas de instituciones y valores para la asistencia a los pobres, los cuales se convirtieron en agentes visibles de la pobreza y susceptibles de intervención.

La creación del subdesarrollo y de los pobres asistidos ha tenido graves consecuencias, según Escobar (2007) (Escobar & Pedrosa, 1995) significo no solo la ruptura de las relaciones tradicionales, sino también el establecimiento de nuevos mecanismos de control. Los “nuevos pobres” se convirtieron en un problema social para las naciones (subdesarrolladas) que requería del concurso de los países desarrollados, permitiendo que la sociedad global conquiste nuevos escenarios y territorios de intervención justificados en el tratamiento de la pobreza, con la intención de originar una política de la pobreza (Procacci, 1991), la cual según Escobar (2007) tenía como intenciones crear consumidores y transformar a la sociedad, convirtiendo a los pobres en objetos de conocimiento y administración.

Representaciones de pobreza

En el mundo de las representaciones, Escobar (2007) afirma que los pobres se empezaron a definir como carentes de aquello que los ricos tenían en términos de dinero y posesiones materiales, llevando de manera fractal la escala de personas pobres hacia los países, los cuales también se volvieron pobres de acuerdo a patrones de riqueza de las naciones con economías mas “desarrolladas”. Siendo el ingreso anual percapita el parámetro ideal de medición y comparación, Sachs (1990) expone que la percepción de la pobreza “no fue mas que el resultado de operaciones estadísticas comparativas”, para esto el Banco Mundial, según Escobar (2007) parametrizo como pobres a aquellos países con un ingreso percapita inferior a 100 dólares, lo cual condujo que dos tercios de la población mundial fueran transformados en sujetos pobres, con lo cual se argumentó que la solución ante el problema de pobreza, era el crecimiento y desarrollo económico (Escobar, 2007) (Escobar & Pedrosa, 1995)

En la actualidad la pobreza se mide usando instrumentos estadísticos como la línea de la pobreza, ingreso percápita, producto interno bruto, índice de salarios mínimos, índice de las necesidades básicas insatisfechas, índice de pobreza humana, índice de desarrollo humano, entre otros, que tratan de cuantificar y estandarizar la pobreza para que sea gestionada por parte de los gobiernos y las instituciones. Estos índices son imprecisos producto de las diferencias conceptuales de la pobreza y de los métodos con los que se recoge la información y generalmente se modifican con la intención de alcanzar las metas a las que son condicionados –aún- los países en vía de desarrollo.

En este orden de ideas, la línea de pobreza en la que se basa el reporte de desarrollo humano de la ONU (y que el Banco Mundial toma como unidad) (UN-HABITAT, 2001), establece que el límite imaginario de la pobreza es de 2 dólares diarios y con base en este parámetro, se formulan las políticas para atender el porcentaje de población mundial que obtiene menos de este valor económico. Este valor relativo de pobreza hace a un lado toda la problemática asociada a ella y desconoce los factores que la originan, puesto que el esfuerzo de los gobiernos se centra en asistir la consecución del dinero que supere el umbral de pobreza, generando así una atención parcializada y asistencialista que reproduce el imaginario que los “creadores del desarrollo” tenían acerca del tercer mundo, que Escobar (2007) citando las palabras de George Kennan1 reseña como una “serie de países infantiles que no eran capaces de solucionar sus problemas y que había que empezar a tratar como adultos”

Teniendo en cuenta que las causas, consecuencias y condiciones de la pobreza se circunscriben en un termino relativo e imaginario, cosificando el fenómeno y a los pobres –siendo esto por demás un problema ético-, han entrado en la construcción y deconstrucción (citando a Escobar, (2007)) de este concepto corrientes y pensadores como Amartya Sen (2000) que establecen que la pobreza debe concebirse como la privación de capacidades básicas y no meramente como la falta de ingresos, que es el criterio habitual con el que se identifica la pobreza. Sin embargo Sen (2000) deja claro que la falta de renta (ingresos o dinero) si puede ser sinónimo de pobreza, ya que es la ausencia de recursos uno de los condicionantes para que las libertades no existan.

Aunque en la actualidad las relaciones de ingreso/consumo como patrones delimitantes de pobreza (Ravallion, 1992) tienen reconocimiento y aplicabilidad en los informes descriptivos de la problemática, otros estudios han demostrado que se puede enfocar la pobreza desde la integralidad y la singularidad. Por tal motivo, Ramírez (2003) en sus “trabajos descriptivos cualitativos de la pobreza” demuestra que los pobres no son entidades pasivas homogéneas y que no existe una pobreza, sino, por el contrario muchas pobrezas, tantas como pobres puedan existir.

Detrás del dualismo que genera el concepto de pobreza, que pone por un lado a quienes la abordan desde contextos mercantilistas y por otro a quienes la emprenden desde contextos integradores y humanistas, se tejen una serie de debates conceptuales, recomendaciones de políticas y crisis ambientales que han cambiado fundamentalmente el panorama de las discusiones, según Moser (1998) mediante la introducción de conceptos tales como vulnerabilidades y capacidades.

Pobreza y vulnerabilidad no es lo mismo

La vulnerabilidad con regularidad es confundida con la pobreza, para Moser (1998) es importante que se clarifiquen los conceptos y establece que la diferencia radica en que los indicadores de pobreza se fijan en el tiempo, convirtiendo a la pobreza en un concepto estático, mientras que la vulnerabilidad es dinámica, pues cambia y se transforma en el tiempo-espacio y, su análisis requiere, según Foschiatti (2012) el examen de las condiciones y factores de riesgo, a la vez que trata de explicar cuales son las causas de la pobreza, según Fillgueira y Peri (2004) asociándose a la noción de activos y recursos que las personas y hogares disponen para su desempeño social.

En el contexto de deconstrucción de los conceptos y de estas realidades, es importante aunar esfuerzos con el fin de explorar los acercamientos metodológicos a esta compleja problemática. Uno de estos esfuerzos de integración, lo ha liderado Foschiatti (2012) determinando que el desarrollo de los enfoques de vulnerabilidad, se origina en el reconocimiento de las situaciones sociales perjudiciales, que han sido abordadas y tratadas por las políticas públicas que mitigan la pobreza en los países. Foschiatti, continua su discurso exponiendo que las estimaciones de la pobreza proporcionan una imagen estática de un fenómeno dinámico, pues los hogares entran y salen de esa condición en forma aleatoria, además, muchos (hogares) se encuentran en condiciones de vulnerabilidad ante la pobreza, porque algunas fluctuaciones económicas pueden convertirlos a ellos en pobres por ingresos.

Sin problematizar la diferenciación de los enfoques de vulnerabilidad o pobreza, lo que realmente importa en la re-construcción del “nuevo” discurso es resaltar método, análisis, apropiación y re-significación de estas realidades, que permitan visibilizar a los actores invisibles que actúan como victimas, reproductores de la pobreza y, las condiciones sociales que se generan. La vulnerabilidad es compleja y está formada por varias dimensiones, que confluyen en aspectos relacionados con individuos, ambiente, economía, cultura y política, lo que la convierte en un concepto integrador y holístico que puede re-contextualizar a la pobreza, desde un concepto organizador y objeto de una nueva problematización (Escobar, 2007), a un escenario de inclusión, generador de identidades y libertades, que permita modificar las acciones y re-acciones entre hombre-naturaleza, con el fin de entregar la categoría de “sujeto” al pobre.

1 Jefe de planeación de políticas del departamento de estado de los Estados Unidos en la década de los 40’s

Bibliografía

Escobar, A. (2007). La invención del Tercer Mundo. Construcción y deconstrucción del desarrollo. Caracas: Fundación Editorial el perro y la rana.
Escobar, A., & Pedrosa, A. (1995). Pacífico ¿Desarrollo o diversidad?. Estado, capital y movimientos sociales en el Pacífico colombiano. Bogotá: Editorial Gente Nueva.
Filguiera, C., & Peri, A. (2004). América Latina: Los rostros de la pobreza y sus causas determinantes. Serie Población y Desarrollo No 54.
Foschiatti. (2012). Vulnerabilidad Global y Pobreza. Consideraciones conceptuales. Obtenido de Facultad de Humanidades. Universidad Nacional del Nordeste: http://hum.unne.edu.ar/revistas/geoweb/Geo2/contenid/vulner1.htm
Moser, C. (1998). Reassessing urban poverty reduction strategies: The asset vulnerability framework. World development Vol 26 (1), 1-19.
Procacci, G. (1991). Social economy and the goverment of poverty. En G. Burchell, C. Gordon, & P. Miller, The Foucault Effect (págs. 151-168). Chicago: University of Chicago press.
Ramirez, R. (2003). El paradigma cualitativo de la Pobreza Urbana. En M. Balbo, R. Jordán, & D. Simioni, Cuadernos de la CEPAL, la Ciudad Inclusiva (págs. 29-58). Santiago de Chile: Naciones Unidas.
Ravallion, M. (1992). Poverty comparison: A guide to concepts and methods. En T. W. Bank, Living Standards Measurement Study. Washington D.C: The World Bank.
Sachs, W. (1990). The archaelogy of the development idea. Interculture, 1-37.
Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Buenos Aires: Editorial Planeta.
UN-HABITAT. (2001). Cities in a globalizing world. Global report on human settlement 2001. Londres: Earthscan publications.

LA INFLUENCIA DE LOS MODELOS DE DESARROLLO EN LOS PROCESOS DE SUBURBANIZACION EN LA CIUDAD LATINOAMERICANA

 
Por: Juan Alejandro Marulanda Gaviria
Arquitecto
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo
Universidad Nacional de Colombia -Sede Manizales.


El desarrollo ha sido un elemento que ha influenciado notoriamente las transformaciones en el urbanismo latinoamericano, trayendo consigo, a mediados del siglo XX, en las ciudades latinoamericanas, fenómenos de metropolización, la suburbanización y la contra urbanización, incentivado el crecimiento económico, social, el declive de los centros urbanos y un surgimiento rural desordenado, con políticas ineficientes en la regulación y planificación del suelo, provocando un asentamiento humano desconcentrado en el territorio.

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=388771&page=113

Al reflexionar sobre la influencia del modelo de desarrollo actual en el fenómeno llamado suburbanización, es necesario dirigirnos a la revolución verde en los años 70’s,  donde la población redistribuía sus actividades y espacios rurales cercanos a las ciudades.  Esta tendencia marcada, en un principio, por los países de Europa Occidental y los Estados Unidos, generó condiciones favorables, con procesos que ofrecían un estilo de vida más saludable, tecnología  similar a la ciudad, contacto con la naturaleza, cercanía a la “gran ciudad” por medio del transporte público y particular; todo esto, sucedió bajo un incentivo importante: la política agraria común de la Unión Europea, la cual, destinaba parte de su presupuesto al sector agrícola como parte de sus políticas de convergencia. Sin embargo este modelo funciono bien para los países europeos, pero en el caso de las ciudades latinoamericanas, fue un proceso totalmente distinto ya que éstas intensificaron aún más la industrialización y tercerización del aparato productivo y por lo tanto, la urbanización de la economía, donde las ciudades se consolidaron como centros neurálgicos en torno a los que se ha ido articulando la dinámica de acumulación, crecimiento y modernización de los distintos componentes de una economía en acelerado proceso de globalización, ello ha incidido en el impulso de las políticas de liberalización económica de desregulación y  la penetración de las nuevas tecnologías  durante las últimas décadas. Ante estos efectos combinados y simultáneos de las nuevas tecnologías de la información, la reestructuración económica y la globalización, han estado procesando un conjunto de radicales transformaciones que han terminado afectando a todos los rincones de la economía latinoamericana, alterando profundamente el escenario de la acción social, tanto en sus dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales, como en su expresión territorial.

Paralelo a esto,  dichas actividades se fueron intensificando, erogaron los salarios más elevados en cada país, generando la mayor demanda por costosos y sofisticados artefactos urbanos cuya presencia, especialmente en las metrópolis periféricas, se ha intensificado en esta fase del desarrollo capitalista, su localización metropolitana ha contribuido fuertemente al desencadenamiento y a la retroalimentación de efectos inductores del crecimiento y de la expansión urbana. En particular, la proliferación de shoppings-malls de última generación, de condominios cerrados de alto estándar, de edificios corporativos inteligentes, de conjuntos empresariales integrados, etc., han tenido una fundamental incidencia en la estructuración metropolitana y en la configuración de la morfología emergente. Todo ello ha redundado en que en su crecimiento, las respectivas manchas urbanas tiendan a encaminarse hacia una dinámica de metropolización expandida, en la que progresivamente van ocupando los pueblos y áreas rurales que encuentran a su paso, desbordando una y otra vez sus límites anteriores.

Consecuencia  de esto, se enmarcan lo que podríamos llamar los “polos” de suburbanización en las ciudades latinoamericanas, caracterizados por el establecimiento de industrias, pero sobre todo por la masiva inmigración de los estratos bajos y de la mayor parte de la población económicamente activa, que, en relación a esto, establecen los asentamientos debido a la migración de los trabajadores(as) y sus familias hacia las mencionadas cabeceras municipales, se promueve el crecimiento informal de barrios marginales, los cuales, en parte también se extienden en las colindantes zonas rurales, sumado a la disponibilidad de grandes extensiones de tierras sin valor agrícola que en su mayoría, son semilegalmente parceladas y después vendidas a precios relativamente económicos; esto, en cierta medida, es consecuencia de la carencia de políticas claras entorno a los instrumentos reguladores del suelo para el ordenamiento del territorio. De igual forma, la existencia de nuevos establecimientos y/o por el traslado de empresas en los corredores industriales, ha provocado una relativamente fuerte inmigración a las áreas suburbanas y cabeceras municipales, debido a sus buenas conexiones viales y a su buen equipamiento en el sector terciario, son preferidos como lugares de vivienda para migrantes desde la ciudad, predominantemente de población perteneciente a los estratos medios, quienes en su mayoría se trasladan pendularmente a sus lugares de trabajo;  dentro de este proceso de la suburbanización, pequeños poblados han podido fortalecer notoriamente su función como subcentros dentro de cierta región.

Así mismo el fenómeno de la suburbanización, se ha vinculado a la estratificación de la población, donde los estratos altos corren paralelamente a otros procesos ya conocidos de expansión en las metrópolis latinoamericanas: el traslado sucesivo de escuelas, colegios y universidades privadas de alto costo, así como de exclusivos centros de recreación y de deporte, de instituciones de previsión para la alta demanda, excluyendo así mismo, construcción de urbanizaciones, conjuntos cerrados, así como casas unifamiliares de lujo, en las cuales siempre aparecen las correspondientes medidas de seguridad. Debido a la cada vez mayor distancia de la ciudad y al aumento enorme del tránsito muchas de estas casas no son utilizadas como viviendas permanentes sino únicamente en los fines de semana. Junto a esta situación se suma la concentración lineal de los  restaurantes, discotecas, kioscos, cafeterías, misceláneas, etc., donde  las autopistas y ejes secundarios, se han sobrecargado en los fines de semana por un masivo turismo en el que toman parte en gran medida los estratos medios y bajos.

Cabe concluir, que el desarrollo, ha sido un elemento estructurante en los procesos de metropolización y  suburbanización,  que si bien, se han fortalecido en los últimos años debido a las continuas transformaciones sucedidas en ciudades latinoamericanas a nivel económico, político, social y cultural,  es necesario establecer instrumentos encaminados a la regulación en los usos del suelo y a los modelos de ocupación para que funcionen como alternativa de control a la expansión urbana y al crecimiento en los territorios suburbanos.

BIBLIOGRAFIA:

TORRES TOVAR, Carlos Alberto (2009). Ciudad informal colombiana: barrios construidospor la gente. Bogotá: Editorial Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.

Bazant, J. (2001). Periferias urbanas, expansión urbana incontrolada de bajos ingresos y su impacto en el medio ambiente. México D. F.: Editorial Trillas S. A. de C. V.

DELGADO, J. (2003).  La urbanización difusa, arquetipo territorial de la ciudad-región. En Revista Sociológica. Año 18, número 51. Enero-abril 2003, pp. 13-48.

JANOSCHKA Michael, 2009 El nuevo modelo de la ciudad latinoamericana: fragmentación y privatización. Universidad Humboldt de Berlín, Alemania

 Dematteis, Giuseppe, (1998). “Subur-banización y periurbanización. Ciudades anglosajonas y ciudades latinas”. Monclús, Fco. Javier (Ed.), La ciudad dispersa. Barcelona, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.

Czerny, M. (1989): El proceso de la descentralización: una de las alternativas del desarrollo de las ciudades pequeñas y medianas. Actas Latinoamericanas de Varsovia 8, p. 219-232.

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Por: Alejandra Marín Buitrago Abogada Urbanista Estudiante: Maestría en Habitat   Fuente: http://hacedordepecados.blogspot.com/2010/06/el-apartheid-del-siglo-xxi-en-el.html Son muchos los aspectos en los cuales el discurso del desarrollo ha afectado la configuración de las ciudades latinoamericanas. Es innegable que los hombres ocupan sus territorios conforme … Sigue leyendo

Territorio, agua y riesgo.

Por: Sebastián Gómez Mejía.
Ingeniero.
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo

Si bien es cierto que los asentamientos humanos en su gran mayoría se hacen en las zonas aledañas a los ríos, lagos o cerca de un cuerpo de agua, es común encontrar conflictos entre habitantes de costas opuestas o que se sirven del mismo cauce para suplir sus necesidades hídricas; disputas de todo orden: entre propietarios de lotes, entre juntas veredales, entre concejos municipales, o bien entre unos y otros con intereses propios sobre la misma agua.

Si se miran las divisiones políticas de departamentos, municipios, veredas y parcelas de Colombia, se encuentra que en la gran mayoría de los casos, los linderos son justo por el cauce de algún cuerpo de agua, sin importar su tamaño, pues el rio parece una división natural en el paisaje que se ha escrito en la  tierra durante siglos, un obstáculo natural que sin duda divide un territorio de otro, que plantea una frontera natural. Para citar uno de mil casos: El rio Chinchiná conforma la  división territorial entre los municipios de Villa María y Manizales, dando origen a conflictos en cuanto al saneamiento del cauce, pues mientras un municipio, Manizales,  pretende construir un colector de aguas negras que conduzca el agua residual hacia una futura planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) e impida el vertimiento directo de las aguas contaminadas sobre el cauce (situación actual), el otro, Villa María, plantea, casi por el mismo trazado que el anterior, un colector similar que cumpla la misma función.

La situación es algo confusa, la primera disputa se plantea por la ubicación de ambos colectores, pues por conveniencia el dueño del territorio no querrá cederlo a su vecino para que lo use con el mismo fin. Una solución que salta prácticamente a la vista, es el de usar un solo colector que conduzca el agua de ambos municipios a la futura PTAR encargada de tratar el agua residual de ambos municipios para su posterior vertimiento de agua ya tratada al rio Chinchiná. Para esta alternativa hace falta que las autoridades de ambos municipios actúen en forma conjunta para llegar a un solución consensuada, situación que en la práctica se hace lenta y difusa, propia de la mirada reduccionista que el hombre moderno hace de la naturaleza.

Ilustración 1. Faja protectora. Resolución número 053.

Esta mirada independiente del rio, que entiende como cauce solo al sitio en el que corre agua, se adopta en la legislación vigente para determinar la protección de los cauces en Colombia mediante la Resolución No. 053 de 2011 (Por la cual se fijan los lineamientos para determinar la faja de protección de los cauces naturales de las corrientes urbanas y las reglas para su intervención). Esta directriz pretende proteger los cauces basados en dos zonas principales de protección (Ilustración 1): La primera es la Zona de Protección Hidráulica (ZPHA) y la segunda una Zona de Protección de Servicios (ZPS). Cada una de estas zonas está compuesta por varias zonas más, y el resultado será la suma de de ambas fajas principales. (Ilustración 2). Al cabo del cálculo de las zonas de protección se encuentra una distancia determinada desde el eje del cauce hacia ambos lados, dando al territorio comprendido entre estas márgenes un carácter especial en el que solo se pueden dar algunos usos específicos al suelo como el de la construcción de obras de estabilidad de taludes, obras para los servicios públicos, recreación pasiva, sembrados de vegetación nativa entre otras.

La confusión continua al encontrar que en el caso de un evento, la delimitación de estas fajas no son  suficientes y que solo se mitigan algunos de los problemas que son de suma importancia en la prevención de pérdidas humanas, pero que al final siguen siendo solo una parte del gran conjunto de factores que se ven afectados.

 

 Ilustración 2. Fajas protectoras para la quebrada Minitas. Corpocaldas

El planteamiento a continuación es el de dejar a un lado el pensamiento cartesiano que encasilla la mirada a solo una zona del rio y su faja protectora, que si bien ya es un avance al pensar el rio   no solo como el terreno que es ocupado constantemente por el agua, sino el de darle al rio un espacio en el que pueda desenvolverse en épocas en las que el lecho promedio no es suficiente para transportar sus aguas; sigue sin ser este el acople y entendimiento de las relaciones entre seres humanos y naturaleza que plantea el pensamiento ambiental complejo.

El rio, sin dudas, es mucho más que el lugar en el que corre el agua, es el territorio ocupado por diferentes especies que conviven ya sea en armonía o no; es la cuenca que desde sus partes más altas aporta al comportamiento del cauce,  son una serie de escenarios y actores en los que sucede la vida, personas que ríen, bailan, sufren, lloran, se admiran; sancochos de hoya a la orilla del Pance, transporte de emociones que llegan y se van con sus aguas, comunidades que celebran mediante rituales la maravilla de la vida misma, animales y plantas que dan soporte al mismo rio, que se aparean y procrean, que depredan y a su vez son sustento de otras; es un territorio complejo en el que el mundo de las relaciones rige más que su forma de ser, su vida misma, el rio es pues, un manto que cobija la cuenca en toda su extensión, que permea la vida y es permeado, que es y deja de ser para volver a ser, terreno que liga una ladera con otra, una cultura con otra, un pensamiento con otro; costura que trae entre si la exuberancia  de la vida, una expresión de la naturaleza que a punta de golpes finos de gotas de agua va tallando en la tierra un surco maravilloso para llevar la vida hasta el último rincón de este planeta.

Sin entender de fronteras ni de barreras, con la única intención de brindar apoyo y compartir con la naturaleza sus infinitas cualidades, el rio es uno más de los magníficos artistas de la naturaleza.

Bibliografía.

Bermúdez, Oscar Buitrago. (s.f). Planificación de cuencas hidrográficas. Algunos principios básicos. Caso de la cuenca del rio Cali. Disponible en:

http://entornogeografico.univalle.edu.co/numero4/planificacion_cuencas_hidrograficas.pdf. Consultado en Marzo 19 de 2012.

Corporación Autónoma Regional de Caldas -CORPOCALDAS-. (2011). Resolución 053 (11 de Febrero) Por la cual se fijan los lineamientos para determinar la faja de protección de los cauces naturales de las corrientes urbanas y las reglas para su intervención. Disponible en: http://www.camacolcaldas.com/web/downloads/RESOLUCION053.PDF. Consultado en Marzo 18 de 2012.

Zuluaga Delgado, Diego Mauricio (2012). LA COMPLEJIDAD AMBIENTAL EN LA PLANEACIÓN DEL DESARROLLO URBANO DEL MUNICIPIO-CUENCA DE DOSQUEBRADAS, COLOMBIA.  Trabajo de investigación como requisito para optar al título de Magister en Medio Ambiente y Desarrollo. Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales.