Dosquebradas, un dialogo sensible al territorio

Por Williams Gilberto Jiménez García.

Administrador Ambiental de la Universidad Tecnológica de Pereira. Estudiante de la Maestría en Hábitat de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales

A manera de introducción

El municipio de Dosquebradas esta localizado al sur del Departamento del Risaralda, en un valle conocido como “el valle de los Quimbayas”, rodeado por los cerros tutelares del Nudo, Alto el Oso, Alto el Boquerón, Alto el Chaquiro y Alto el Toro; separado por el río Otún de los municipios de Pereira y Santa Rosa de Cabal. La ciudad, en su totalidad esta ubicada sobre la cuenca de la quebrada Dosquebradas y sus 32 afluentes, en un área de 70 km2 y con una población, según el DANE (2012) de 193.024 habitantes.

Ubicación geográfica de Dosquebradas. Fuente: Angela María Fernandez. Universidad Tecnológica de Pereira

Ubicación geográfica de Dosquebradas. Fuente: Angela María Fernandez. Universidad Tecnológica de Pereira

De la Crisis a los retos

En la actualidad, el municipio presenta una problemática ambiental asociada al poco conocimiento y sensibilización de las instituciones y la población en general, no solo en temas ambientales, sino en los temas coyunturales de la construcción social del territorio. Para efectos del presente escrito se abordará la problemática de la contaminación de los afluentes de la quebrada Dosquebradas, desde la óptica de los conflictos ambientales.

En 33 años la población de Dosquebradas, según DANE (2012) se ha incrementado en un 363%, producto de fenómenos como la industrialización del municipio, el auge del café, las políticas poblacionales que se dieron en el municipio en los años 40, los planes de vivienda propuestos por las industrias para sus trabajadores (caso de La Rosa, Postobon, Paños Omnes y Valher) y la ubicación contigua a la capital departamental (con quien conforma el Área Metropolitana de Centro Occidente –AMCO-), generando cambios y adaptaciones frente a la ocupación del territorio que necesariamente han derivado, en lo que Palacio (2002) denomina como conflictos ambientales.

Vista panoramica Dosquebradas, desde vereda El Rodeo. Fuente: Propia

Vista panoramica Dosquebradas, desde vereda El Rodeo. Fuente: Propia

La relación que tiene el aumento poblacional con la contaminación de los afluentes hídricos, se encuentra mediada por la poca planificación y visión de futuro en la ocupación del territorio. La ciudad creció conquistando los espacios más planos de la quebrada Dosquebradas, en sus zonas de inundación, en la llanura aluvial de la cuenca; trayendo como consecuencia inundaciones periódicas en diferentes puntos de la ciudad, lo cual sumado a la inexistencia de un alcantarillado y por lo tanto a la necesidad de usar las quebradas para tal fin, han fomentado, según CARDER (2012) una irracionalidad ambiental y una inexistencia de una cultura ambiental para la sostenibilidad, en todos los actores del desarrollo municipal.

A su vez, el poco control ejercido por las autoridades ambientales sobre las industrias del municipio, ha llevado a que se contamine de forma gradual las quebradas de la ciudad, reflejando una desvinculación del sector empresarial con las comunidades y las ofertas naturales del entorno. Todo lo anterior, es impulsado por la deficiente gestión ambiental en el desarrollo urbano del municipio, en donde no existen procesos de ordenación y manejo de las cuencas, poca sostenibilidad de los sistemas de agua potable y saneamiento hídrico, bajos niveles de educación ambiental y desarticulación de los agentes ambientales del municipio.

La problemática asociada a los conflictos ambientales

Entender la problemática ambiental asociada a la contaminación hídrica de Dosquebradas desde la óptica de los conflictos ambientales, permite realizar un estudio amplio de las causas, consecuencias y actores, según Quintana (2012), “el conflicto ambiental se produce en el proceso humano de apropiación y transformación de la naturaleza y los sistemas tecnológicos”, relacionado con un choque de intereses en las relaciones del hombre con el entorno, en donde según Leff (2002), “la complejidad” de dicha relación se ve mediada por los procesos de adaptación cultural en el entorno y las reacciones que tiene él mismo con las poblaciones que habitan en el territorio.

Es necesario diferenciar las concepciones de problemática ambiental y conflictos ambientales, la primera hace referencia simplemente al deterioro o agotamiento del recurso hídrico; la segunda, según CORANTIOQUIA (2001), “hace referencia a los procesos sociales suscitados por el desacuerdo que genera la apropiación, distribución y utilización de los recursos naturales y a la  movilización y denuncia contra los causantes de los daños ecológicos”. Por lo tanto es necesario tener en cuenta la acción de tres actores fundamentales: la sociedad civil, las industrias y las instituciones, desde la visión, según Ochoa, Torres y Agudelo (2007), de “las relaciones sociedad naturaleza y los procesos de transformación positivos o negativos del entorno (impactos ambientales)”.

Las instituciones inscritas en la situación conflictiva derivada en la contaminación de los afluentes hídricos de la ciudad se pueden clasificar en: las relacionadas con la administración municipal y  las de control. En cuanto a la administración municipal es evidente la falta de voluntad política para atender la contaminación de los afluentes, por ejemplo, en el actual plan de desarrollo “Dosquebradas empresa de todos” 2012-2015 (presentado al concejo municipal recientemente), la mesa de planificación ambiental ha determinado que la principal acción ambiental del municipio radica en el fortalecimiento de la Unidad de Gestión Ambiental Municipal –UGAM-, (lo cual en un principio es positivo), desconociendo y aplazando la imperante necesidad de saneamiento ambiental a los cuerpos de agua contaminados (o al menos la construcción de un sistema de alcantarillado o la articulación al del Pereira)

Las instituciones de control como la CARDER y la contraloría municipal terminan siendo cómplices por omisión de las acciones de intervención y contaminación que se llevan a cabo en las microcuencas del municipio, limitándose en muchas ocasiones al cobro de la tasa retributiva. Cabe recordar que en el municipio hay industria altamente contaminante en medio de las zonas habitacionales, que además no existe alcantarillado y hay una presencia de altos niveles de precipitación, lo que hace que se incrementen los índices de contaminación por presencia de metales pesados, disminución del oxígeno, el coloramiento de las aguas y la proliferación de agentes infecciosos.

Quebrada La Soledad, Barrio Los Naranjos, Dosquebradas Fuente: Diario del Otún. http://www.eldiario.com.co/seccion/DOSQUEBRADAS/3-mil-millones-recibe-dosquebradas-para-obras-de-mitigaci-n100820.html

Quebrada La Soledad, Barrio Los Naranjos, Dosquebradas
Fuente: Diario del Otún. http://www.eldiario.com.co/seccion/DOSQUEBRADAS/3-mil-millones-recibe-dosquebradas-para-obras-de-mitigaci-n100820.html

Por su parte, la comunidad se ve afectada por las acciones y omisiones de instituciones e industrias, ya que son quienes conviven en el ambiente altamente deteriorado, producto del establecimiento de relaciones de explotación del medio inadecuadas con la oferta ambiental. Sin embargo, se debe tener en cuenta la baja sensibilización ambiental por parte de los pobladores, los cuales se asientan en áreas altamente vulnerables, invadiendo y modificando el curso natural de las quebradas; disponen los residuos solidos en los cuerpos de agua, a pesar de que existe una cobertura del 100% de recolección de los residuos por parte de la empresa de Aseo; en varias ocasiones no denuncian los abusos que se hacen contra las quebradas, denotando una crisis de identidad con el territorio. Situaciones que en su conjunto llevan a que las personas perciban a los cuerpos de agua como amenazas y no como patrimonio natural del municipio.

Las instituciones reclaman el concurso de la comunidad y la comunidad exige la presencia oportuna de las instituciones para atender la problemática ambiental local, en donde la industria contribuye a la contaminación, pero poco atiende a su responsabilidad social con el entorno. Las instituciones buscan controlar la contaminación con la aplicación de los instrumentos correctivos dispuestos por la ley, pero las industrias argumentan que estos controles se convierten en restricciones para su operación, haciendo que la administración local flexibilice estos controles con el supuesto de no incrementar la crisis de desempleo en el AMCO, generando así un circulo vicioso, que aumenta en directa proporción la contaminación de las quebradas.

A manera de conclusión

Es evidente la actual crisis ambiental que enfrenta el municipio de Dosquebradas producto de la contaminación ambiental de las quebradas, por lo que se deben generar acciones contundentes por parte de los agentes que intervienen en la construcción del territorio (sociedad civil, instituciones e industria), que sea de manera coordinada y que apunten a una estrategia de desarrollo endógeno, que sirva de oportunidad para el mejoramiento de la calidad de vida y generación de empleo.

Los conflictos ambientales deben ser vistos, según Quintana (2012) “como una fuente creadora de nuevas opciones”. Por su parte, en la sociedad de Dosquebradas en su conjunto “debe desafiar el actual modelo de apropiación, construcción, control y utilización de la naturaleza para evitar que el futuro de esta sociedad humana siga enfatizando en sus  peores aspectos, no sólo la destrucción del entorno natural, sino también, la desigualdad  social, la guerra, el empobrecimiento biológico y humano, entre otros”.

El municipio debe volver su mirada hacia las quebradas y cambiar la percepción de “patio trasero contenedor de basuras”, apuntar sus esfuerzos en la consolidación de una cultura ambiental basada en procesos continuos de educación ambiental y acciones correctivas a empresarios e industriales; configurando de esta manera puentes de comunicación interinstitucional que valoren y visibilicen los conocimientos y saberes de los pobladores, por medio de los instrumentos de planificación ambiental como lo son la constitución política, la ley 99 del 93 (ley del ambiente), las oficinas de gestión ambiental, las oficinas verdes, los planes de acción ambiental municipales y departamentales, el plan de acción ambiental de la CARDER (bosque modelo 2019) y las directrices ambientales del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Si bien, el panorama descrito resulta ser desolador, es importante tener en cuenta que en las épocas de crisis, en la cultura cafetera, siempre han emergido las soluciones más creativas e integradoras. Por tal motivo, Dosquebradas debe hacer un alto en el camino y empezar a re-construir su identidad desde la idiosincrasia de sus pobladores y en la vasta oferta ambiental de su territorio, entendiendo e interpretando su trascendental papel en el desarrollo regional.

Bibliografía

CARDER. (2012). Diagnostico de riesgos ambientales municipio de Dosquebradas, Risaralda. Obtenido de Corporación Autonoma Regional del Risaralda: En: http://www.carder.gov.co/doc_misionales/riesgos/Diagnostico%20de%20Riesgos%20Dosquebradas.pdf. Recuperado el 25 de Abril de 2012

CORANTIOQUIA. (2001). Manual de conflictos ambientales. Medellín: Corporación Autonoma Regional de Antioquía.

DANE. (2012). Proyecciones de población. Obtenido de Departamento Administrativo Nacional de Estadística: En: http://www.dane.gov.co/index.php?option=com_content&view=article&id=75&Itemid=72. Recuperado el 25 de Abril de 2012

Leff, E. (2002). Saber ambiental. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

Ochoa, M. T. (2007). Aproximación al conflicto ambiental urbano, generado por la contaminación electromágnetica no ionizante en Colombia. Revista Luna Azul. No 25 Julio-Diciembre de 2007, 78-85.

Palacio, G. (2002). Notas sobre el conflicto ambiental. En G. y. Palacio, Repensando la naturaleza. Encuentros y desencuentros disciplinarios en torno a lo ambiental. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, sede Leticia.

Quintana, A. P. (2012). El conflicto ambiental y estrategias de manejo. Obtenido de FUHEM, educación ecosocial: http://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/Conflictos_socioecologicos/conflicto_socioambiental_estrategias%20_manejo.pdf. Recuperado el 10 de marzo de 2012

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