La noción de paisaje, sesgado por un juego de palabras

Por Jeinstom Jensen Gómez 
Arquitecto. Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
Estudiante Maestría en Hábitat. Universidad Nacional de Colombia

El Paisaje Cultural Cafetero ya ha cumplido un año de la declaratoria sustentada por la UNESCO, y deberíamos empezar a considerar los beneficios que ha dejado esta inserción dentro del listado de los paisajes más importantes del mundo; podríamos analizarlo entendiendo un poco la gramática que rodea todo este ámbito de la naturaleza. Por tal motivo nos enfocaremos en la relación de este tipo de hábitat, visto como una instauración didáctica, para propender un desarrollo con sostenibilidad, y la conservación de un patrimonio en la región cafetera como lo es el Paisaje Cultural Cafetero (PPC).

El concepto de Valor, sesgado por la idea básica de Precio.

Cuando hablamos de paisaje, pensamos en algunas ocasiones todo lo que encierra lo natural, lo medio-ambiental, que no nos permite deja ir más allá del significado primordial. Su paráfrasis está condicionada por conceptos económicos que basan sus principios en establecer mecanismos para beneficios comerciales que olvidan el concepto de patrimonio, que pretenciosamente se entiende como lo que es considerado a conservar.

El uso de un nuevo “idioma” o cambio de palabras, ayudarían a reinterpretar los objetivos de la sociedad frente al uso que tenemos de términos enfocados solamente a una realidad económica, por éste motivo según Mitchell (2007, 2009: pág. 90-91) “…nuestro objetivo, el de los que estamos interesados en cómo se generen los paisajes, debe ser entender dichos paisajes como partes sólidas y fundamentales del mundo y también como intérpretes de las relaciones sociales que en él se dan. Los paisajes se crean y se crean en las relaciones sociales y funcionan como parte de la totalidad social.”

¿El paisaje como patrimonio físico o paisaje integral?

El paisaje cultural cafetero lo podemos considerar como parte fundamental del territorio colombiano, que impulsa la economía del país, ¿pero es esto suficiente para el desarrollo de una región?. Deberíamos pensar más a fondo en la huella que deja la relación intrínseca en un paisaje, que esta denotado por un carácter que lo determina y lo aplica a un espacio que llamamos luego “territorio” y lo hacemos propio.

Es necesario pensar en el estudio de las relaciones humanas frente a un paisaje visto como espacio productivo de una manera didáctica para impulsar su valor patrimonial, Hernández (2010: pág. 167-168) nos explica que “El uso del Paisaje Cultural como recurso didáctico nos permite reflexionar sobre la enseñanza de dos de los aspectos fundamentales de las Ciencias Sociales, el Espacio y el Tiempo. Aunque también se puede y se debe emplear para la consecución de contenidos asociados con las Ciencias Naturales – el medio ambiente en que viven las sociedades humanas, la variabilidad de la flora dependiendo del clima imperante, la fauna, …-, favoreciendo con ello aprendizajes interdisciplinares.”.

Las palabras marcan pautas que mal direccionadas pueden ocasionar problemáticas sociales y condicionar al desarrollo de una región, pero es necesario tener claro muchos conceptos que han quedado o están mal interpretados en una región como la del eje cafetero. Según  Ocampo, (2010: pág. 9) “Es evidente la falta de formación sobre el tema del Patrimonio en el marco de la educación ambiental; evidenciándose en la poca participación de las comunidades locales, esto acompañado de la falta de capacitación, comunicación y divulgación para que haya un acceso y manejo adecuado de la información ambiental, lo que repercute en el poco fortalecimiento en la cultura ambiental ciudadana.”. 

Paisaje Cultural cafetero Quimbaya (Quindío). Fuente: Jensen, 2012

Podemos considerar la mixtura que nace de la mezcla de aspectos primordiales en el paisaje cultural cafetero que RAMSAR (2011: pág. 2) expone como “Caracterizados por la integración de las respuestas espirituales, materiales y tecnológicas de los seres humanos a su entorno, los paisajes culturales demuestran la indivisibilidad de la naturaleza y de la cultura.”.

La instauración de nuevos conceptos permitirá la renovación de la noción actual del PPC, frente a su reconocimiento basado en sus aspectos y relaciones de espacio con naturaleza, convertido en territorio, pero que estén sustentados por una identidad de una sociedad como la región cafetera en Colombia. Por esta razón  Vallejo, (2012 pág. 5) nos explica que “El Paisaje Cultural Cafetero (PCC) es una oportunidad y una responsabilidad compartida entre los departamentos que lo conforman y el gobierno nacional. En la reunión realizada, la semana pasada en Chinchiná, con los congresistas, las autoridades departamentales y locales y los gremios del sector privado, el Ministro de Comercio, Industria y Turismo y la Viceministra de Cultura recordaron el gran riesgo que se puede correr, si por falta de acciones, en los territorios de los municipios que componen el PCC, nuestra zona llegase a ser declarada como un paisaje de la humanidad en riesgo”.

Para finalizar, podemos involucrar aspectos que coliguen y sustenten una trama de conceptos abordados a una posible solución, ya que existe una gramática que olvida o utiliza aspectos como la democracia, el patrimonio, el hábitat; y por tal motivo ha condicionado a sus pobladores a un pensamiento cíclico (producto-economía-beneficio) que repercute en los visitantes y en todo el país.

El País necesita un cambio de palabras, para propender un desarrollo basado en Educación y Sustentado en una Cultura.

Bibliografía

Hernandez Carretero, A. M. (2010). El valor del paisaje cultural como estrategia didáctica. Tejuelo, nº9 (2010), págs. 162-178. El valor del paisaje cultural como estrategia didáctica, 167-168.

Mitchell, D. (2007, 2009). Muerte entre la abundancia: los paisajes como sistemas de reproducción social. En J. Nogué (ed.), La construcción social del paisaje (págs. 90-91). Madrid (España): Biblioteca Nueva.

Ocampo Restrepo, M. M. (2010). Lineamientos estratégicos para la gestión cultural ambiental como aporte al plan decenal de Educación ambiental de Risaralda y al plan de manejo del proyecto paisaje cultural cafetero colombiano. Pereira (Risaralda). Pág. 9.

RAMSAR, O. d. (12 de Diciembre de 2011). RAMSAR. Convención sobre los humedales. Recuperado el 19 de agosto de 2012. Disponible en: http://www.ramsar.org/pdf/info/cultural_heritage_s07.pdf

Vallejo De la Pava, A. (Domingo 06 de Mayo de 2012). Recuperado el 19 de Agosto de 2012, Paisaje Cultural Cafetero. En: http://adrianavallejo.blogspot.com/

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