Archivo de la categoría: Conflictos Ambientales

Identidad cultural en los territorios en conflicto

Por: Roberto Octavio Chávez Olivos

Arquitecto,
Estudiante de Maestría Medio Ambiente y Desarrollo,
Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

“La construcción de territorios físicos y simbólicos ha sido fuertemente convulsionada en Colombia. Al igual que en los demás países latinoamericanos, desde la invasión ibérica la imposición de nuevos dominios implicó no sólo la destrucción y el genocidio, sino el mestizaje, el arribo de nuevas razas, credos, costumbres y usos que más que un traslado de culturas y formas políticas y económicas significó en realidad una cadena de recreaciones originales de instituciones, lenguajes, relaciones sociales, explotaciones económicas y formas de dominación política.…..”
(Lozano, 2008)

En los países de América Latina, una de las manifestaciones más típicas del fenómeno global de concentración de la tierra es la ocupación por empresas extractivas del patrimonio natural de la Amazonía, “La minería y la explotación de hidrocarburos son las actividades económicas que más conflictos han generado entre las comunidades indígenas, el Estado y las empresas, durante las últimas décadas. En América Latina, aunque los pueblos indígenas sean dueños de sus territorios, los Estados se reservan la propiedad del subsuelo, concesionándolo a empresas que extraen esos valiosos recursos” (Helvetas Swiss Intercooperation, 2011), hecho que no solo provoca consecuencias ambientales adversas, sino que afecta la identidad cultural de las comunidades nativas poseedoras inmemoriales del territorio.

En este sentido el ingreso de empresas extractivas a un territorio tienen que tener presente el concepto de la identidad cultural, donde se hace necesario comprender primero la cultura del territorio y su transformación gradual en el tiempo, a través de esto vamos encontrando la identidad, el patrimonio cultural y su relación con el territorio y el medio ambiente. El tema cultural es muy amplio y va abarcando varios aspectos en lo económico, social, ambiental y político, aquí la cultura juega un rol de cohesión social, de autoestima, creatividad y memoria histórica, plasmada en el patrimonio material e inmaterial, donde entran actividades y políticas públicas orientadas a la conservación, restauración, puesta en valor, y uso social de los bienes patrimoniales. La identidad cultural encierra un sentido de pertenencia a un grupo social con el cual se comparten rasgos culturales, como costumbres, valores y creencias; así mismo la identidad no es una abstracción fija, sino que va surgiendo individual y colectivamente y se nutre continuamente de la influencia exterior, esta percepción se encuentra frecuentemente vinculada a un territorio.

Como señala la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, “[…] para las comunidades indígenas la relación con la tierra no es meramente una cuestión de posesión y producción sino un elemento material y espiritual del que deben gozar plenamente, incluso para preservar su legado cultural y transmitirlo a las generaciones futuras”. (CIDH, 2009).

Desarraigo Territorial y Presión Extractiva

La transformación de las condiciones de vida en las comunidades andinas ante el desarraigo territorial por empresas extractivas del patrimonio natural deberá replantear no sólo la relación hombre-naturaleza en las principales zonas actuales de expansión de la industria, sino también los arreglos sociales, económicos, políticos y culturales de las poblaciones, resignificando las estrategias de subsistencia y la disputa por los territorios y su configuración, consolidando el derecho al territorio, comprometiéndose a aceptar que un pueblo y su cultura están unidos al hábitat donde viven; por ello, el territorio se considera un espacio indivisible que comprende el bosque, sus suelos y los recursos de los cuales los grupos originarios se valen para asegurar su subsistencia y continuidad. Complementario al derecho a la autoidentificación y al territorio es el derecho al consentimiento, al reconocimiento y la defensa de los “derechos Colectivos”(MACKAY, 1999:5), consulta y acuerdo. Este punto se refiere a la potestad de los grupos étnico-culturales para intervenir en las decisiones gubernamentales que les competen y afectan directamente.

Se debe hacer mención que si los pueblos indígenas son despojados de sus territorios su derecho a la autoidentificación estaría amenazado, pues este comprende mucho más que un derecho de propiedad, razón por la cual la legislación internacional busca garantizarlo. En su declaración de septiembre de 2007 sobre los derechos de los pueblos indígenas, la Asamblea General de las Organización de las Naciones Unidas (onu, 2007) establece, en lo referido al territorio, que se les debe otorgar un estándar mayor de protección, considerando la conexión particular que mantienen con la tierra y sus recursos; esto implica limitaciones significativas en el ejercicio de los poderes del Estado en la utilización de las áreas en que habitan.

Desmonte-y-desarraigo

FIGURA 01. Escultura del artista SANCA. Aspecto de la obra realizada en reclamo al desarraigo que sufren los pueblos originarios al ser expulsados de sus tierras ancestrales. Fuente: http://es.upside-art.com/artworks/014241-desmonte-y-desarraigo

Construcción de una imagen de identidad ante un desarraigo

La diferenciación de ésta construcción se basa fundamentalmente en la homogeneización cultural, territorial y la consecución del sentimiento de una misma ascendencia-filiación, éste proceso se conoce con el nombre de etnificación. La construcción de una identidad más pertinente al contexto y sus posibilidades, y revalorizar áreas de un territorio que son valiosas y determinantes para el desarrollo y el crecimiento territorial a futuro. Estimo que, así como las personas y los territorios construyen una y otra vez, una imagen de sí mismos, a partir de su historia, costumbres y sus creencias, y en función de ésta, establecen sus prioridades y definen sus acciones. Los habitantes deben pensar y re pensar su ciudad, su territorio, su comuna, para poder construirla con criterio, a imagen y semejanza de lo que esperan de ella, y de lo que ésta puede brindarles. Solo a partir de esta toma de conciencia colectiva, es posible un crecimiento, que contemple el cuidado, la protección y la sostenibilidad de estos sectores de incalculable valor. Lo que no se conoce, no se puede valorar, y mucho menos, defender y cuidar.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CIDH. (2009). Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales sobre sus Tierras ancestrales y Recursos Naturales. Recuperado el 05 de Noviembre de 2013, de http://www.oas.org/es/cidh/indigenas/docs/pdf/Tierras-Ancestrales.ESP.pdf

ESPINOSA, O. (2001). Territorio y Cultura Territorios de Conflicto y Cambios Socio Cultural. Manizales, Caldas, Colombia. Recuperado el Octubre de 2013.

Helvetas Swiss Intercooperation. (01 de Julio de 2011). Territorio Indigena y Gobernanza. Recuperado el 04 de Noviembre de 2013, de Industrias Extractivas: http://www.territorioindigenaygobernanza.com/

LOZANO, F. (Febrero de 2008). Dominioss territoriales ,desarraigos e imaginarios religiosos en Colombia. Una aproximación histórica. Recuperado el 05 de Noviembre de 2013, de http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/grupos/alonso/Lozano.pdf

MACKAY, F. (1999). Los Derechos de los Pueblos Indigenas en el Sistema Internacional de las Naciones Unidas. En I. I. Legales. Recuperado el 04 de Noviembre de 2013, de http://derechoshumanosycooperacion.org/pdf/dpi-libro-completo.pdf

ONU. (2007). Declaracion de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indigenas. Recuperado el 05 de Noviembre de 2013, de http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf

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La ciudad habita el territorio del agua

 “En el principio, cuando Dios creó los cielos y la tierra, todo era confusión y no había nada en la tierra. Las tinieblas cubrían los abismos mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas”[1]

 Por: Norma Constanza Idárraga Hernández

Trabajadora Social, estudiante de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo, Universidad Nacional de Colombia

Foto

Foto Idárraga, N. (2013) “Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca del río Chinchiná. Consejo de cuenca” , Manizales.  
 

La ciudad habita el territorio del agua. El génesis bíblico propone el agua como elemento necesario desde donde se empieza a construir la vida. Dios aletea sobre el agua como elemento primigenio del que parte la construcción, no de la creación pero sí del planeta como exponente de lo que será después la vida.

Aristóteles nos cuenta  en su obra Metafísica, que Tales de Mileto, filósofo de occidente,  propone el agua como el elemento principal y constitutivo del mundo. El filósofo ve en el líquido, en su naturaleza maleable y necesaria, el principio de la vida y de las cosas.

Pero más allá de elementos teológicos y filosóficos, pragmáticamente el agua es un elemento fundacional en el sentido más literal de la palabra. La especie humana  desde sus orígenes buscaron las riveras de los ríos, la proximidad de fuentes para asentarse. Aún hoy no pueden existir asentamientos sin agua, quienes buscan fundar una población pueden ignorar problemas como el clima, la calidad de la tierra y hasta las pendientes o las alturas, pero no el de la falta del líquido. Es así que la ciudad debe habitar el territorio del agua.

Las cuencas hidrográficas ofrecen numerosos servicios a la ciudad. El suministro mundial de agua dulce para uso doméstico, agrícola e industrial depende de los caudales que se producen y regulan en las cuencas. La agricultura y la seguridad alimentaria dependen en gran medida del agua superficial y los sedimentos recogidos y transportados por las laderas de las cuencas (FAO, 2007; Mountain .Agenda, 1998).

Pero no hay tal cosa como una simbiosis entre la ciudad y su patrimonio  hídrico. La urbe usa el líquido pero no ayuda ni  a conservarlo ni a mantenerlo siquiera limpio. Le roba espacios, tuerce sus cauces y desencadena tragedias producidas por una de las características más interesantes del agua, su versatilidad, su capacidad de escaparse, de encontrar siempre un camino, de no dejarse detener ni estancar.

Desde la antigüedad, el origen de las ciudades se ve relacionado con la presencia de una cuenca hidrográfica que permita el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo, también desde el origen de las ciudades en nuestro continente, la  relación Cuenca – ciudad no ha tenido la atención necesaria desde la planificación del territorio y los usos del suelo como lo han demostrado los estudios de la CEPAL (1999: página 22): 

Las riveras de los ríos son intensamente utilizadas por la población de escasos recursos  como medio de vida ya que estas áreas son utilizadas para establecerse y solucionar su problema de vivienda, sin preocuparse por  los riesgos que esto acarrea: inundaciones, deslizamientos, contaminación, falta de salubridad, inseguridad,  deteriorando totalmente su calidad de vida 

Los usos del agua están determinados por la altura. Y esto también tiene que ver, con excepciones, por supuesto, con las identidades de las ciudades. Las partes altas de las cuencas, denominadas páramo o jalca, son el lugar donde se genera y concentra la mayor parte del agua. Sus poblaciones son menores y en la mayoría de las regiones la habitan predominantemente pequeños productores, comunidades campesinas y pueblos indígenas. La cuenca media es el sector relacionado fundamentalmente con el escurrimiento del agua, siendo frecuente la presencia de pequeñas ciudades y gran actividad económica. La parte baja tiene pendientes mínimas, está constituida por amplios valles, donde se desarrolla una intensa actividad agropecuaria, y por medianas y grandes ciudades. Allí también se ubican los grandes proyectos de irrigación con importantes sistemas de embalse. El potencial de aguas subterráneas de estas zonas es alto (Corpocaldas, ASOCARS, Universidad Nacional de Colombia, 2012)

Manizales clasifica como una ciudad de cuenca urbana, (sería interesante la  reflexión acerca de qué hace que una ciudad sea realmente ciudad en relación con los usos y abusos sobre el agua y hacernos la pregunta acerca de si Manizales alcanza el no necesariamente honroso título). Definir si las poblaciones son o no ciudades a partir de los usos del agua sería un interesante ejercicio, que alejaría la discusión de temas solamente urbanísticos, poblacionales o de uso de los suelos.

Mélida Restrepo de Fraume enseñaba a Manizales como algo que está mucho más allá que un conjunto de calles y avenidas. Ella advertía sobre la idea errónea  y generalizada de pensar a Manizales como su zona urbana, pero era clara en sus clases, en que no podía olvidarse que Manizales es un territorio que abarca zonas de Páramo y también zona bajas que están entre los 800 y los 2 800 metros sobre el nivel del Mar.

Vista así hay que pensar a Manizales dentro de diferentes territorios del agua, y no solo, como se puede pensar a primera vista, como ubicada en único territorio.

A pesar de la gran importancia que tienen las cuencas hidrográficas, su deterioro sigue siendo evidente. Para el caso específico de la cuenca hidrográfica del río Chinchiná, territorio al que pertenece Manizales, se puede ver cómo a partir de la segunda mitad del siglo XIX se inició su proceso de deterioro. Extensas zonas fueron deforestadas debido a la extracción de madera y leña y a la ampliación de la frontera agropecuaria. Debido al uso equivocado del suelo se ha deteriorado la oferta ambiental, se ha modificado el ciclo hidrológico, hay altos niveles de sedimentación en las captaciones de agua, avanzan procesos erosivos, y hay pérdida de hábitat para la flora y la fauna (Acosta & Muñoz, 2005 página 4).

Este conflicto se genera en la mayoría de las ciudades que cuentan con una cuenca urbana. Existe entonces la necesidad de establecer una íntima relación entre la solución técnica de los planificadores y la vida que allí se desarrolla, es decir la participación de la comunidad que está presente en la cuenca, pues cómo se acaba de ver, la cuenca no se detiene en el territorio de la ciudad, sino que es la  ciudad la que afecta todo el territorio de la cuenca que habita.

Es desde esta idea que se han dado en la ciudad diálogos de saberes que permiten la

(…) conformación de comunidades activas, que interpreten, den significado y transformen su realidad desde sus propios contextos de vida, desde sus propias vivencias. Reconocer que el otro en la comunidad es poseedor del saber, del conocer que en la vivencia cotidiana ha construido, es un camino para pasar de la intervención al encuentro, de la imposición al diálogo y así impedir la dominación de las personas o grupos que realizan los trabajos con la comunidad, aspecto que ha sido muy común en éste tipo de procesos sociales (Cordero y Romero, 2007: página 1)

Estos diálogos permiten redimensionar el territorio a través de construcciones colectivas, no a partir de mapas si no de saberes tejidos en red que se conforman y se reconfiguran con la retroalimentación.

Los diálogos permiten crear conciencias en temas, sin los cuales lo que se hace en áreas como el uso de la madera y la leña en las cuencas serían solo normas que para los habitantes representan formas de represión del Estado y no maneras de convivir con los territorios del agua.

Es cierto que los bosques de las cuencas son una fuente importante de madera y leña y que la vida y los medios de subsistencia de gran parte de la población rural dependen directamente del patrimonio natural de la cuenca, pero no es cierto que las prácticas no puedan cambiar, eso sí, a partir del trabajo directo de la comunidad que se apropia de su cuenca, y no únicamente con medidas de carácter restrictivo o punitivo.

Bibliografía

Aristóteles, Metafísica, traducción de Calvo Martínez T., Gredos, Madrid 2005.

Cordero Rodríguez, Xiomeli; Romero, Elizabeth. (2007). Abordaje comunitario y el diálogo de saberes. Experiencias desde la educación superior.  Universidad Bolivariana de Venezuela ,Sede Zulia, Venezuela

CORPOCALDAS, ASOCAR, Universidad Nacional de Colombia sede Manizales. (2012).  Gestión Integral del recurso hídrico en la cuenca hidrográfica del río Chinchiná. Informe de avance No. 1. 2012, Documento sin publicar.

Acosta Israel, Muñoz Jorge (2005) Proyecto Forestal para la Cuenca del Río Chinchiná Departamento de Caldas. Estudio de caso No 1. Colombia. Procuenca.

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la agricultura (1998). Mountain Agenda.  Mountains of the world. Watertowers  for the 21st century. Berna, Suiza, Universidad de Berna.

Dourojeanni Axel; Jouravlev Andrei. (1999) Gestión de cuencas y ríos vinculados con centros urbanos. Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL.


[1] Biblia Latinoamericana Católica

Prevención de desastres en la ciudad del conocimiento.

Por: Sebastián Gómez.
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo.

Históricamente, la ocurrencia de los desastres climáticos y su oportuna prevención, ha sido un asunto de gran interés para las autoridades gubernamentales y la ciudadanía en general. Este tema plantea un desafío en la implementación de herramientas que permitan dar respuesta oportuna y tomar las medidas pertinentes en tiempo real para minimizar los impactos, tanto humanos como naturales. En ocasiones priman los sentidos frente a lo que se percibe de un fenómeno natural; esta percepción puede ser subjetiva y no corresponder a la realidad. Para el investigador de las ciencias de la tierra, es indispensable reconocer la valoración cuantitativa con el fin de comparar datos y predecir así los acontecimientos y sus consecuencias.

En el marco de los postulados de la sociedad del conocimiento, el papel activo de las tecnologías y herramientas comunicacionales como las TIC han sustentado en la actualidad las formas de producir, gestionar, informar -y para este caso- prevenir posibles desastres naturales en las ciudades. Bajo esta dinámica se han modificado las dimensiones espacio-temporales que han virtualizado la información a través de flujos y redes, posibilitando la accesibilidad y difusión de la información. Tal como plantea Acebedo (2010) “Esta nueva relación espacio-temporal estaría marcando la aparición de la “ciudad informacional”, basada en el conocimiento, organizada en torno a redes y compuesta en parte por flujos. Por lo tanto, no sería una forma, sino un proceso, caracterizado por el dominio estructural del espacio de los flujos”.

Bajo esta nueva concepción de la información, la ciudad de Manizales le ha apostado a esta nuevas formas de procesamiento de la información, especialmente con relación a los desastres naturales, su monitoreo y consecuentes acciones; según la Universidad Nacional sede Manizales (2005) “Para ello, existen hoy instrumentos de medida modernos, económicos, que no solo permiten esa medición sino que ella se haga en tiempo real y de manera remota. En el caso del clima, estos instrumentos se agrupan en ESTACIONES METEOROLÓGICAS O CLIMÁTICAS, que pueden operar en red gracias a las ventajas de las telecomunicaciones modernas”.

Esta iniciativa representa un esfuerzo conjunto interinstitucional entre la Universidad Nacional a través del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), la Administración Municipal por medio de le Oficina Municipal para la Atención de Desastres (OMPAD) y la empresa privada a través de la empresa Metropolitana de Aseo EMAS S.A., Esta alianza se ha sostenido desde el año 2003, contándose con seis estaciones distribuidas en la zona urbana que posibilitan la generación de datos con fines investigativos, académicos, de diseño, de planificación y prevención.

Figura 1. Red de estaciones meteorológicas y sus aéreas de influencia en la ciudad de Manizales

Las condiciones particulares climáticas y territoriales del municipio asociadas a una zona de alta vulnerabilidad a la ocurrencia de desastres naturales, propiciaron el surgimiento de este proyecto. Estas condiciones son:
• Localización de zona andina (2150 msnm).
• Clima característico ecuatorial de montaña. (pendientes de ladera pronunciada)
• Precipitación de tipo bimodal, uno entre marzo y mayo y otro entre septiembre diciembre.
• Precipitación media de 2000 mm anuales.
• Suelos de origen volcánico.

La ubicación de la ciudad coincide con la zona más amenazada en el país y está sometida principalmente a las amenazas de deslizamientos, terremotos, erupciones volcánicas y en menor medida inundaciones.

Un aspecto fundamental en la creación de la red de monitoreo ambiental de la ciudad de Manizales se refiere a la innovación, puesto que en el momento en que se generó la iniciativa no existía localmente la tecnología necesaria para el desarrollo de la red. Era necesario acudir a países europeos para adquirir los instrumentos y metodologías que permitieran la conformación del sistema; esta situación hacía inviable el proyecto debido al alto costo tanto en la inversión inicial como en la operacional y de mantenimiento. Ante este evento la universidad se dio a la tarea de generar tecnologías propias, sacando provecho a la carrera de Ingeniería Electrónica que existe en la sede; se adelantaron investigaciones que permitieron producir a nivel local algunos de los componentes de la red disminuyendo los costos al uno por ciento del presupuesto inicial y permitiendo la viabilidad del proyecto.

La potencialidad de este proyecto es enorme para la ciudad, la región y el país. Permite en el futuro expandir la red a territorios más extensos como la consolidación de una red para la atención y prevención de desastres a nivel regional fomentando el desarrollo endógeno de tecnologías.

Gracias a la acción conjunta entre universidad, estado y empresa privada, se logra contar hoy en día con un proyecto bien definido, no solo para la acción ante un evento natural repentino, si no que se cuenta con una estructura que permite el desarrollo de estudios de carácter ambiental que permita el accionar en la prevención y mitigación de acontecimientos naturales desastrosos.

Bibliografía.
Gestión de riesgos / Identificación del riesgo / Estaciones.
Estaciones Meteorológicas. Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/estaciones.php

RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS PARA PREVENCIÓN
DE DESASTRES EN MANIZALES – CALDAS (COLOMBIA)
INSTITUTO DE ESTUDIOS AMBIENTALES IDEA
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA SEDE MANIZALES
Manizales, Septiembre 28-29 de 2006
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/descargas/gestion/redestaciones.pdf

Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Cuadernos de clase 1 de 3. Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Grupo de investigación en desarrollo regional sostenible. 2010 – 2012.
UN Manizales Líder en la Gestión del Riesgo en desastres.
http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/06/16/237237/manizales-lider-gestion-riesgo-desastres.html

Fenómenos de Escorrentía Urbana

Por: Sebastián Gómez Mejía
Candidato en la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo
Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

La ciudad moderna del desarrollo, esa gran urbe que presta albergue a los trabajadores y familias de la industria, la de casas, edificios multifamiliares, calles pavimentadas, alcantarillas que atraviesan el subsuelo, que transportan las aguas residuales y lluvias; que devuelven el agua que aguas arriba se ha captado y, que se toman prestadas al cauce, son transportadas por las entrañas de la ciudad para satisfacer las necesidades propias para la vida. Esa ciudad que ve sus laderas cubiertas por asfalto, pavimento, viviendas techadas que cuidadosamente drenan sus aguas al sistemas de alcantarillado, Afecta cada vez más la calidad de nuestra tierra.

La vida de hoy se vive en ciudades, estamos llamados a formar grupos, a unirnos con la idea de crecer, de tener más, de desarrollarnos. Se ha conformado todo un sistema al rededor de este objetivo, calles, avenidas, plazas, industrias, edificios, cultivos: todos tan cerca unos de otros. Esta aglomeración es ya natural en el hombre, alrededor del planeta es común que se encuentre a los hombres reunidos en esta estructura, en esta manifestación de orden en la que cada quien tiene su papel, unos deberes con los demás para no frenar el progreso desmedido al que se ha llamado.

Debajo de todo el andamiaje citadino no ha dejado de existir la tierra, como planeta, la litosfera, con un relieve formado gracias al acción de las dinámicas tectónica e hídrica, con el paso lento de los siglos, en el tiempo de la tierra. En cuanto a la segunda, la dinámica hídrica, la ciudad causa grandes cambios a la forma natural en la que ésta se da. Algo tan simple para el planeta como la forma de correr del agua, de pronto se convierte un fenómeno que difícilmente puede manejar. En pocos años, en el tiempo de los humanos, la lluvia ya no cae directamente en la tierra, cae sobre ciudades, grandes artefactos en los que el agua adquiere una dinámica diferente.

Ilustración 1. Sonsón Antioquia. Foto por Sebastián Gómez.

En la era del desarrollo la ciudad ha adquirido características típicas de éste tiempo, los materiales modernos facilitan cada vez más la construcción de edificios, calles y demás componentes de la urbe. Ésta situación trascendió en ciudades impermeables, en coberturas cada vez mas rígidas que transforman los procesos de escorrentía, alteran el albedo generando condiciones micro climáticas anómalas; las aguas contaminadas son vertidas a los cauces en sitios puntuales, tanto las aguas de origen residual de procesos domésticos o industriales como las aguas lluvias que igualmente se contaminan en el tránsito por las calles y techos hacia el rio. La impermeabilización del suelo trae consecuencias ambientales, no solo contaminantes si no propias de la dinámica hídrica, aumentando la velocidad del escurrimiento superficial y con esto aumentando la energía propiciando a su encuentro con el terreno natural desprendimientos de laderas atípicos que finalmente caen al cauce obstruyéndolo, acumulando las aguas y taponando el rio hasta el momento en el que el empuje del agua vence el taponamiento y de manera explosiva se desata una avalancha arrasando con lo que a su paso encuentre. Este fenómeno no solo ocurre producto de la pavimentación de la ciudad, también se presentan este tipo de situaciones en terrenos destinados a la ganadería, monocultivos propios de la era del desarrollo, grandes extensiones de tierra en los que se facilitan fenómenos de este tipo, de esta manera algunos autores se han referido a estos terrenos como pavimento verde, debido a la similitud del comportamiento hídrico tanto en ciudades como en cultivos de este tipo.

En los años 30, se inicia el proyecto de la catedral de Manizales, ícono distintivo de las construcciones en concreto, de la llegada con fuerza de los materiales de avanzada en la industria de la construcción, empresas como Argos, Cemex y Holcim Colombia se consolidan en el país al rededor de la mitad del siglo XX y hasta nuestros días son líderes en ventas de cemento como el primer material para el concreto reforzado. Ingenieros como Doménico Parma y Guillermo Zuleta fueron en parte impulsores del concreto reforzado en Colombia como tecnología constructiva, desde entonces la ciudad hace uso del concreto en casi la totalidad de las estructuras urbanas, se deja a un lado la arquitectura autóctona como el bahareque , los techos de paja y demás metodologías constructivas que se venían dando fruto de la adaptación de las construcciones existentes en el territorio y las implementadas por los españoles en la época de la conquista. La homogenización de las tecnologías constructivas que se han enfatizado a partir de la intervención del Banco Mundial en el país en los años 50 del siglo pasado, ha causado, entre muchos otros, problemas ambientales que hasta hoy no tienen solución, daños causados en pro del crecimiento y de una competencia dispareja de naciones con la idea de salir de la pobreza y ser algún día como los países que vendieron la idea a otros que sin más fueron declarados pobres.

Bibliografía
• Eduardo Sáenz Rovner, Profesor Titular. Universidad Nacional de Colombia LA MISIÓN DEL BANCO MUNDIAL EN COLOMBIA, EL GOBIERNO DE LAUREANO GÓMEZ (1950-1951) y LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE INDUSTRIALES (ANDI) 2001. http://www.revistas.unal.edu.co/index.php/ceconomia/article/viewFile/10602/21531
• Hernando Vargas Caicedo, Profesor Asociado Departamento de Arquitectura Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental Universidad de los Andes. El desarrollo de la edificación en concreto armado en Colombia. http://dearq.uniandes.edu.co/sites/default/files/articles/attachments/DeArq_04_-_Vargas_Caicedo.pdf
• Historia del cemento en Colombia. http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/economia/tesis16.pdf
• Hugo Salazar Jaramillo. Ingeniero sanitario. El drenaje de la ciudad y la escorrentía natural y artificial. 2012. http://caliescribe.co/servicios-y-medioambiente/2011/12/17/1789-drenaje-ciudad-y-escorrentia-natural-y-artificial
• Cristián Henríquez, Gerardo Azócar, Mauricio Aguayo. Cambio de uso del suelo y escorrentía superficial: aplicación de un modelo de simulación espacial en Los Ángeles, VIII Región del Biobío, Chile. Articulo 2006. http://www.geo.puc.cl/html/revista/PDF/RGNG_N36/art04.pdf
• Alfredo Ollero Ojeda. Universidad de Zaragoza. Rafael Romeo García. Comisario de Aguas de la cuenca del Ebro. Las alteraciones geomorfológicas de los ríos. Ministerio de Medio Ambiente Subdirección General de Gestión Integrada del Dominio Público Hidráulico Universidad Politécnica de Madrid E.T.S. Ingenieros de Montes. 2007. http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/alarchil/MASTER%20ECO/rios4.pdf
• Andrés latorre cañón, juan carlos de lrieu alcaraz, narciso rodrig uez sanmiguel. Pontificia universidad javeriana. La industria del cemento en colombia determinantes y comportamiento de la demanda (1996-2005). http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/economia/tesis16.pdf

 

 

 

Dosquebradas, un dialogo sensible al territorio

Por Williams Gilberto Jiménez García.

Administrador Ambiental de la Universidad Tecnológica de Pereira. Estudiante de la Maestría en Hábitat de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales

A manera de introducción

El municipio de Dosquebradas esta localizado al sur del Departamento del Risaralda, en un valle conocido como “el valle de los Quimbayas”, rodeado por los cerros tutelares del Nudo, Alto el Oso, Alto el Boquerón, Alto el Chaquiro y Alto el Toro; separado por el río Otún de los municipios de Pereira y Santa Rosa de Cabal. La ciudad, en su totalidad esta ubicada sobre la cuenca de la quebrada Dosquebradas y sus 32 afluentes, en un área de 70 km2 y con una población, según el DANE (2012) de 193.024 habitantes.

Ubicación geográfica de Dosquebradas. Fuente: Angela María Fernandez. Universidad Tecnológica de Pereira

Ubicación geográfica de Dosquebradas. Fuente: Angela María Fernandez. Universidad Tecnológica de Pereira

De la Crisis a los retos

En la actualidad, el municipio presenta una problemática ambiental asociada al poco conocimiento y sensibilización de las instituciones y la población en general, no solo en temas ambientales, sino en los temas coyunturales de la construcción social del territorio. Para efectos del presente escrito se abordará la problemática de la contaminación de los afluentes de la quebrada Dosquebradas, desde la óptica de los conflictos ambientales.

En 33 años la población de Dosquebradas, según DANE (2012) se ha incrementado en un 363%, producto de fenómenos como la industrialización del municipio, el auge del café, las políticas poblacionales que se dieron en el municipio en los años 40, los planes de vivienda propuestos por las industrias para sus trabajadores (caso de La Rosa, Postobon, Paños Omnes y Valher) y la ubicación contigua a la capital departamental (con quien conforma el Área Metropolitana de Centro Occidente –AMCO-), generando cambios y adaptaciones frente a la ocupación del territorio que necesariamente han derivado, en lo que Palacio (2002) denomina como conflictos ambientales.

Vista panoramica Dosquebradas, desde vereda El Rodeo. Fuente: Propia

Vista panoramica Dosquebradas, desde vereda El Rodeo. Fuente: Propia

La relación que tiene el aumento poblacional con la contaminación de los afluentes hídricos, se encuentra mediada por la poca planificación y visión de futuro en la ocupación del territorio. La ciudad creció conquistando los espacios más planos de la quebrada Dosquebradas, en sus zonas de inundación, en la llanura aluvial de la cuenca; trayendo como consecuencia inundaciones periódicas en diferentes puntos de la ciudad, lo cual sumado a la inexistencia de un alcantarillado y por lo tanto a la necesidad de usar las quebradas para tal fin, han fomentado, según CARDER (2012) una irracionalidad ambiental y una inexistencia de una cultura ambiental para la sostenibilidad, en todos los actores del desarrollo municipal.

A su vez, el poco control ejercido por las autoridades ambientales sobre las industrias del municipio, ha llevado a que se contamine de forma gradual las quebradas de la ciudad, reflejando una desvinculación del sector empresarial con las comunidades y las ofertas naturales del entorno. Todo lo anterior, es impulsado por la deficiente gestión ambiental en el desarrollo urbano del municipio, en donde no existen procesos de ordenación y manejo de las cuencas, poca sostenibilidad de los sistemas de agua potable y saneamiento hídrico, bajos niveles de educación ambiental y desarticulación de los agentes ambientales del municipio.

La problemática asociada a los conflictos ambientales

Entender la problemática ambiental asociada a la contaminación hídrica de Dosquebradas desde la óptica de los conflictos ambientales, permite realizar un estudio amplio de las causas, consecuencias y actores, según Quintana (2012), “el conflicto ambiental se produce en el proceso humano de apropiación y transformación de la naturaleza y los sistemas tecnológicos”, relacionado con un choque de intereses en las relaciones del hombre con el entorno, en donde según Leff (2002), “la complejidad” de dicha relación se ve mediada por los procesos de adaptación cultural en el entorno y las reacciones que tiene él mismo con las poblaciones que habitan en el territorio.

Es necesario diferenciar las concepciones de problemática ambiental y conflictos ambientales, la primera hace referencia simplemente al deterioro o agotamiento del recurso hídrico; la segunda, según CORANTIOQUIA (2001), “hace referencia a los procesos sociales suscitados por el desacuerdo que genera la apropiación, distribución y utilización de los recursos naturales y a la  movilización y denuncia contra los causantes de los daños ecológicos”. Por lo tanto es necesario tener en cuenta la acción de tres actores fundamentales: la sociedad civil, las industrias y las instituciones, desde la visión, según Ochoa, Torres y Agudelo (2007), de “las relaciones sociedad naturaleza y los procesos de transformación positivos o negativos del entorno (impactos ambientales)”.

Las instituciones inscritas en la situación conflictiva derivada en la contaminación de los afluentes hídricos de la ciudad se pueden clasificar en: las relacionadas con la administración municipal y  las de control. En cuanto a la administración municipal es evidente la falta de voluntad política para atender la contaminación de los afluentes, por ejemplo, en el actual plan de desarrollo “Dosquebradas empresa de todos” 2012-2015 (presentado al concejo municipal recientemente), la mesa de planificación ambiental ha determinado que la principal acción ambiental del municipio radica en el fortalecimiento de la Unidad de Gestión Ambiental Municipal –UGAM-, (lo cual en un principio es positivo), desconociendo y aplazando la imperante necesidad de saneamiento ambiental a los cuerpos de agua contaminados (o al menos la construcción de un sistema de alcantarillado o la articulación al del Pereira)

Las instituciones de control como la CARDER y la contraloría municipal terminan siendo cómplices por omisión de las acciones de intervención y contaminación que se llevan a cabo en las microcuencas del municipio, limitándose en muchas ocasiones al cobro de la tasa retributiva. Cabe recordar que en el municipio hay industria altamente contaminante en medio de las zonas habitacionales, que además no existe alcantarillado y hay una presencia de altos niveles de precipitación, lo que hace que se incrementen los índices de contaminación por presencia de metales pesados, disminución del oxígeno, el coloramiento de las aguas y la proliferación de agentes infecciosos.

Quebrada La Soledad, Barrio Los Naranjos, Dosquebradas Fuente: Diario del Otún. http://www.eldiario.com.co/seccion/DOSQUEBRADAS/3-mil-millones-recibe-dosquebradas-para-obras-de-mitigaci-n100820.html

Quebrada La Soledad, Barrio Los Naranjos, Dosquebradas
Fuente: Diario del Otún. http://www.eldiario.com.co/seccion/DOSQUEBRADAS/3-mil-millones-recibe-dosquebradas-para-obras-de-mitigaci-n100820.html

Por su parte, la comunidad se ve afectada por las acciones y omisiones de instituciones e industrias, ya que son quienes conviven en el ambiente altamente deteriorado, producto del establecimiento de relaciones de explotación del medio inadecuadas con la oferta ambiental. Sin embargo, se debe tener en cuenta la baja sensibilización ambiental por parte de los pobladores, los cuales se asientan en áreas altamente vulnerables, invadiendo y modificando el curso natural de las quebradas; disponen los residuos solidos en los cuerpos de agua, a pesar de que existe una cobertura del 100% de recolección de los residuos por parte de la empresa de Aseo; en varias ocasiones no denuncian los abusos que se hacen contra las quebradas, denotando una crisis de identidad con el territorio. Situaciones que en su conjunto llevan a que las personas perciban a los cuerpos de agua como amenazas y no como patrimonio natural del municipio.

Las instituciones reclaman el concurso de la comunidad y la comunidad exige la presencia oportuna de las instituciones para atender la problemática ambiental local, en donde la industria contribuye a la contaminación, pero poco atiende a su responsabilidad social con el entorno. Las instituciones buscan controlar la contaminación con la aplicación de los instrumentos correctivos dispuestos por la ley, pero las industrias argumentan que estos controles se convierten en restricciones para su operación, haciendo que la administración local flexibilice estos controles con el supuesto de no incrementar la crisis de desempleo en el AMCO, generando así un circulo vicioso, que aumenta en directa proporción la contaminación de las quebradas.

A manera de conclusión

Es evidente la actual crisis ambiental que enfrenta el municipio de Dosquebradas producto de la contaminación ambiental de las quebradas, por lo que se deben generar acciones contundentes por parte de los agentes que intervienen en la construcción del territorio (sociedad civil, instituciones e industria), que sea de manera coordinada y que apunten a una estrategia de desarrollo endógeno, que sirva de oportunidad para el mejoramiento de la calidad de vida y generación de empleo.

Los conflictos ambientales deben ser vistos, según Quintana (2012) “como una fuente creadora de nuevas opciones”. Por su parte, en la sociedad de Dosquebradas en su conjunto “debe desafiar el actual modelo de apropiación, construcción, control y utilización de la naturaleza para evitar que el futuro de esta sociedad humana siga enfatizando en sus  peores aspectos, no sólo la destrucción del entorno natural, sino también, la desigualdad  social, la guerra, el empobrecimiento biológico y humano, entre otros”.

El municipio debe volver su mirada hacia las quebradas y cambiar la percepción de “patio trasero contenedor de basuras”, apuntar sus esfuerzos en la consolidación de una cultura ambiental basada en procesos continuos de educación ambiental y acciones correctivas a empresarios e industriales; configurando de esta manera puentes de comunicación interinstitucional que valoren y visibilicen los conocimientos y saberes de los pobladores, por medio de los instrumentos de planificación ambiental como lo son la constitución política, la ley 99 del 93 (ley del ambiente), las oficinas de gestión ambiental, las oficinas verdes, los planes de acción ambiental municipales y departamentales, el plan de acción ambiental de la CARDER (bosque modelo 2019) y las directrices ambientales del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Si bien, el panorama descrito resulta ser desolador, es importante tener en cuenta que en las épocas de crisis, en la cultura cafetera, siempre han emergido las soluciones más creativas e integradoras. Por tal motivo, Dosquebradas debe hacer un alto en el camino y empezar a re-construir su identidad desde la idiosincrasia de sus pobladores y en la vasta oferta ambiental de su territorio, entendiendo e interpretando su trascendental papel en el desarrollo regional.

Bibliografía

CARDER. (2012). Diagnostico de riesgos ambientales municipio de Dosquebradas, Risaralda. Obtenido de Corporación Autonoma Regional del Risaralda: En: http://www.carder.gov.co/doc_misionales/riesgos/Diagnostico%20de%20Riesgos%20Dosquebradas.pdf. Recuperado el 25 de Abril de 2012

CORANTIOQUIA. (2001). Manual de conflictos ambientales. Medellín: Corporación Autonoma Regional de Antioquía.

DANE. (2012). Proyecciones de población. Obtenido de Departamento Administrativo Nacional de Estadística: En: http://www.dane.gov.co/index.php?option=com_content&view=article&id=75&Itemid=72. Recuperado el 25 de Abril de 2012

Leff, E. (2002). Saber ambiental. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

Ochoa, M. T. (2007). Aproximación al conflicto ambiental urbano, generado por la contaminación electromágnetica no ionizante en Colombia. Revista Luna Azul. No 25 Julio-Diciembre de 2007, 78-85.

Palacio, G. (2002). Notas sobre el conflicto ambiental. En G. y. Palacio, Repensando la naturaleza. Encuentros y desencuentros disciplinarios en torno a lo ambiental. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, sede Leticia.

Quintana, A. P. (2012). El conflicto ambiental y estrategias de manejo. Obtenido de FUHEM, educación ecosocial: http://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/Conflictos_socioecologicos/conflicto_socioambiental_estrategias%20_manejo.pdf. Recuperado el 10 de marzo de 2012