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El territorio desde una perspectiva compleja. Caso Región Pacífico

Un país mata, otro se muere y otro mira expectante.
El cuarto huye de la violencia y protesta en busca
de reconocimiento social. (…) Son un problema para el gobierno,
una incomodidad para el resto de la sociedad,
un escudo humano para los actores armados,
un indicador de la degradación de la guerra (…)
Son desplazados porque no participaron en la guerra,
y por no hacerlo son sus principales víctimas.
(Rodolfo Prada Penagos y Álvaro Ortiz Ramos)
Puerto y urbanización popular en Buenaventura. Foto: Nidia Playonero

Puerto y urbanización popular en Buenaventura. Foto: Nidia Playonero

Por: Nidia Playonero Caicedo
Socióloga, estudiante de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo, Universidad Nacional de Colombia.

Al realizar un ligero paneo por la historia del poblamiento de las comunidades negras del pacifico colombiano  con respeto a lo que ha sido el desarraigo, la desterritorialización y los desplazamientos;  y además, si a eso se le agrega el contexto de masacres, desapariciones y barbarie, nos encontramos con un panorama nada alentador.  Uno de los ejemplos que podríamos tener en cuenta cuando nos referimos al tema del desarraigo tiene que ver con el proceso de expatriación de africanos a las Américas y luego a la Isla Cascajal, para ser esclavizados en los yacimientos mineros.

Uno de los tantos hechos de violencia en nuestro país nos remonta a los años cuarenta y cincuenta, el cual se denominó la guerra bipartidista, en la que hubo desapariciones, masacres, torturas y desplazamiento de la población. La región del Pacifico no estuvo exenta a ese fenómeno, si bien no existen una información clara sobre estos hechos debido a que las oleadas migratorias empezaron a registrarse y/o hacerse visible en el año 97. Aun así, se cuenta con los relatos de los ancestros, quienes manifiestan que el poblamiento del casco urbano de Buenaventura se realizó en gran parte por los desplazamientos en esa época de la zona rural a la urbana. Luego cuando se pensó que ya llegaba el fin de la violencia, aparece una nueva dinámica de barbarie, la cual se da a través del surgimiento de grupos armados ilegales en busca del dominio y control territorial en beneficio del narcotráfico.

Una vez los afrodescendientes logran salir del yugo y sometimiento de los españoles y consiguen establecer una relación con el territorio, nuevamente se instaura  a finales del siglo XX la  dinámica de la guerra en la región Pacífica, la cual tiene que ver con la transformación económica del país,  en la que se da paso a la mercantilización de la naturaleza.

Tal como lo señala, Rosero (2002:549), Escobar (2004:58) y Oslender (2004:35) el desplazamiento en la región del pacifico colombiano es producto de la mercantilización, es decir, la implementación desde finales del siglo XX de una idea de desarrollo  en la que el pacifico ha sido mirado como polo de riqueza nacional e internacional. De esta manera, en los territorios de la región pacifica se aplica una demarcación de la “geografía de terror, debido a las masacres, asesinatos, desapariciones etc., que obligan a la población afrodescendiente al desarraigo y a la desterritorialización.

Otros ejemplos de desplazamientos que referencian los autores por causa de la idea de desarrollo son los de la palma africana, la caña de azúcar y el monocultivo de banano en el Darién (Uraba). Todos estos hechos han desatado oleadas de violencia y terror que terminan desplazando a la población civil. A esto es lo que un líder afro descendiente, Naka Mandinga, denomina la “desgracia de la buena  suerte”. Ahora aquellos territorios que antes no eran de importancia tienen nuevos amigos, los particulares y/o capitalistas y el Estado.

Con todo lo señalado anteriormente se evidencia que así como la región es incorporada como polo de desarrollo, el territorio dejó de ser aquel lugar selvático de clima húmedo-tropical para adquirir una importancia económica y política en la que el Estado realiza su ejercicio como autoridad suprema. Sin embargo, para seguir en el análisis de lo que ha sido el cambio en las transformaciones sociales, es necesario definir el concepto de territorio.  Si bien el término ha sido abordado desde diferentes disciplinas, en esta ocasión tomaremos como referente la perspectiva filosófica porque permite interpretar aquellas relaciones entre los seres humanos y la naturaleza.

De acuerdo con lo planteado por Ana Patricia Noguera (2004:117,118).

Los territorios son las manifestaciones o expresiones de la relación inseparable y continuamente cambiante entre la especie humana y la tierra. Dicho de otra manera, los territorios son, en el momento en que significa algo para alguien, es decir, en el momento en que un grupo social, una “comunidad” o un grupo de intereses comunes, escribe sobre la tierra sus formas de morar

El territorio se convierte ahora en una gran tensión social, por las diferentes visiones e interpretaciones entre los diferentes actores sociales en un determinado espacio geográfico. Retomando un poco lo relacionado con los desplazamientos generados por la mercantilización de la naturaleza en la zona rural, las comunidades llegan a los centros urbanos más cercanos, donde ciudades como Cali, Medellín y Buenaventura se vuelven una alternativa de vida, sin embargo, parece que la situación de violencia, de descomposición del tejido social, cambios culturales y económicos, los persiguen.

Buenaventura, es conocido como el primer Puerto Marítimo de Colombia, por donde entra y sale la mercancía de todo el país. La posición privilegiada con que hoy cuenta el Puerto del Océano Pacifico, ha generado grandes transformaciones en aras de vincular a Buenaventura como uno de los puertos de mayor participación en el comercio exterior a nivel nacional. De acuerdo a lo señalado por el documento Conpes N° 3342 (2005: 11-13) la perspectiva  que se tiene es llevar a cabo una serie de estrategias que le permitan al puerto su modernización y expansión para volverlo más competitivo en el mercado nacional e internacional. En este sentido, el crecimiento económico beneficia los empresarios, sin evidenciarse mejora en los grandes problemas sociales en los que se sumerge la población en general.

No obstante, el incipiente desarrollo social se debe según el Conpes N° 3410 (2006: 5-13) a “La falta de gobernabilidad y la débil planeación y gestión del territorio”, según este documento, tales situaciones “han dejado como resultado el deterioro del medio ambiente, la fragmentación urbana, un espacio público insipiente y desordenado y la generación o profundización de condiciones de vulnerabilidad frente a la ocurrencia de eventos naturales”. Sin embargo, pese a los esfuerzos planteados en el Conpes N° 3491 de 2007 denominado “Estado comunitario: desarrollo para todos”, el cual tiene como propósito remediar  y/o atender todas estas problemáticas de tipo social, cultural y ambiental que enfrentan las comunidades en sus territorios, no se han evidenciado respuestas positivas por parte de los dirigentes políticos, en aras de subsanar cada una de las variables antes mencionadas, por el contrario, las afectaciones se agudizan cada día más.

Ahora la disputa del territorio viene por cuenta de unas lógicas de mercado distintas y está relacionada con la expansión portuaria. Buenaventura está convertida hoy en una “Ciudad de la excepción[1]” en la que se da vía libre a la realización de los megaproyectos, donde es de poco interés para el Estado el cumplimiento de los acuerdos y tratados de protección étnico-territorial. Caso concreto de la situación antes descrita es la que están viviendo habitantes de la comuna 5 del Municipio de Buenaventura, por la construcción del Terminal de Contenedores de Buenaventura- TCBUEN. Allí se evidencia una clara violación del  marco normativo étnico-territorial por cuanto se problematiza la permanencia de las comunidades negándoles el uso y significado del territorio como símbolos de  un sentido de vida para la población, una historia en común y unas costumbres. Por el contrario, se avanza en la  fragmentación del tejido social, la descomposición de sus formas de organización social, además de los incalculables daños ambientales, entre otros.

Finalmente, el territorio va adquiriendo  unas transformaciones dependiendo de las exigencias del mundo globalizado y a su vez se configuran relaciones de poder  dependiendo de la época  en la que se encuentre. En el territorio, las relaciones sociales van cambiando ese sentir de la vida con la naturaleza porque el sistema  capitalista impone una idea de desarrollo que cuenta con una perspectiva diferente a como lo planean las comunidades.

BIBLIOGRAFIA

Acebedo Restrepo, Luis Fernando. (22-24 de agosto de 2013). Del derecho a la ciudad a la justicia espacial. Indignación y resistencia contra los macroproyectos urbanos como negación de la función social del urbanismo. Ponencia presentada al V Congreso Internacional Derecho y Sociedad. Por un pensamiento crítico latinoamericano. Universidad de Manizales. Sin publicar.

Aprile-Gniset, Jacques. (2002) Génesis de Buenaventura: memorias del cascajal, Universidad del Pacifico.

Departamento Nacional de Planeación – DNP. (2005). “Plan de expansión portuaria 2005-2006: Estrategias para la competitividad del sector portuario”, en Documento CONPES, núm. 3342, Bogotá, marzo.

Departamento Nacional de Planeación – DNP. (2006). “Política de Estado para Mejorar las Condiciones de Vida de la Población de Buenaventura”, en Documento CONPES, núm. 3410, Bogotá, febrero.

http://memoriaydignidad.org/memoriaydignidad/images/pacifico/documentos-relacionados-pacifico-2/6-Documento-Conpes-3491.pdf

Llanos, Luis. El Concepto del Territorio y las Investigaciones en las Ciencias Sociales. Disponible en: http://www.colpos.mx/asyd/volumen7/numero3/asd-10-001.pdf

Mosquera, Claudia, Pardo Mauricio y Hoffman Odile.2002. Afrodescendientes en las América: Trayectorias Sociales e Identitarias. Universidad Nacional de Colombia. Pg. 361

Noguera Ana Patricia (2004) El reencantamiento del Mundo. Manizales: Universidad Nacional – México: PNUMA/ORPALC Serie PAL.

Penagos Prada y Ortiz Álvaro. Del Territorio, La Guerra y el Desplazamiento Forzado. Un Vistazo Sociológico. Disponible en: http://res.uniandes.edu.co/view.php/200/index.php?id=200.

Restrepo Eduardo y Rojas Axel.2004. Conflicto e (in) visibilidad: Retos en los estudios de la gente negra en Colombia. Editorial Universidad del Cauca.

Schneider, Sergio y Peyré Iván. Territorio y Enfoque Territorial. Disponible en: http://www.ufrgs.br/pgdr/arquivos/462.pdf


[1] Para Acebedo (2013) las ciudades de excepción tienen que ver con “un cuerpo normativo especial para desarrollar Grandes Proyectos Urbanos en condiciones de excepcionalidad, es decir, como norma de superior jerarquía que se impone frente a las leyes de ordenamiento territorial municipal bajo el  argumento de hacer confluir alianzas público-privadas, aplicar celeridad al desarrollo urbano, justificar mecanismos de expropiación por la vía administrativa, implementación de políticas y exenciones fiscales, licenciamiento ambiental de emergencia, disposición de tierras de uso público para fines o aprovechamientos privados, entre otros. Todo ello en nombre del interés general”.

La noción de paisaje, sesgado por un juego de palabras

Por Jeinstom Jensen Gómez 
Arquitecto. Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
Estudiante Maestría en Hábitat. Universidad Nacional de Colombia

El Paisaje Cultural Cafetero ya ha cumplido un año de la declaratoria sustentada por la UNESCO, y deberíamos empezar a considerar los beneficios que ha dejado esta inserción dentro del listado de los paisajes más importantes del mundo; podríamos analizarlo entendiendo un poco la gramática que rodea todo este ámbito de la naturaleza. Por tal motivo nos enfocaremos en la relación de este tipo de hábitat, visto como una instauración didáctica, para propender un desarrollo con sostenibilidad, y la conservación de un patrimonio en la región cafetera como lo es el Paisaje Cultural Cafetero (PPC).

El concepto de Valor, sesgado por la idea básica de Precio.

Cuando hablamos de paisaje, pensamos en algunas ocasiones todo lo que encierra lo natural, lo medio-ambiental, que no nos permite deja ir más allá del significado primordial. Su paráfrasis está condicionada por conceptos económicos que basan sus principios en establecer mecanismos para beneficios comerciales que olvidan el concepto de patrimonio, que pretenciosamente se entiende como lo que es considerado a conservar.

El uso de un nuevo “idioma” o cambio de palabras, ayudarían a reinterpretar los objetivos de la sociedad frente al uso que tenemos de términos enfocados solamente a una realidad económica, por éste motivo según Mitchell (2007, 2009: pág. 90-91) “…nuestro objetivo, el de los que estamos interesados en cómo se generen los paisajes, debe ser entender dichos paisajes como partes sólidas y fundamentales del mundo y también como intérpretes de las relaciones sociales que en él se dan. Los paisajes se crean y se crean en las relaciones sociales y funcionan como parte de la totalidad social.”

¿El paisaje como patrimonio físico o paisaje integral?

El paisaje cultural cafetero lo podemos considerar como parte fundamental del territorio colombiano, que impulsa la economía del país, ¿pero es esto suficiente para el desarrollo de una región?. Deberíamos pensar más a fondo en la huella que deja la relación intrínseca en un paisaje, que esta denotado por un carácter que lo determina y lo aplica a un espacio que llamamos luego “territorio” y lo hacemos propio.

Es necesario pensar en el estudio de las relaciones humanas frente a un paisaje visto como espacio productivo de una manera didáctica para impulsar su valor patrimonial, Hernández (2010: pág. 167-168) nos explica que “El uso del Paisaje Cultural como recurso didáctico nos permite reflexionar sobre la enseñanza de dos de los aspectos fundamentales de las Ciencias Sociales, el Espacio y el Tiempo. Aunque también se puede y se debe emplear para la consecución de contenidos asociados con las Ciencias Naturales – el medio ambiente en que viven las sociedades humanas, la variabilidad de la flora dependiendo del clima imperante, la fauna, …-, favoreciendo con ello aprendizajes interdisciplinares.”.

Las palabras marcan pautas que mal direccionadas pueden ocasionar problemáticas sociales y condicionar al desarrollo de una región, pero es necesario tener claro muchos conceptos que han quedado o están mal interpretados en una región como la del eje cafetero. Según  Ocampo, (2010: pág. 9) “Es evidente la falta de formación sobre el tema del Patrimonio en el marco de la educación ambiental; evidenciándose en la poca participación de las comunidades locales, esto acompañado de la falta de capacitación, comunicación y divulgación para que haya un acceso y manejo adecuado de la información ambiental, lo que repercute en el poco fortalecimiento en la cultura ambiental ciudadana.”. 

Paisaje Cultural cafetero Quimbaya (Quindío). Fuente: Jensen, 2012

Podemos considerar la mixtura que nace de la mezcla de aspectos primordiales en el paisaje cultural cafetero que RAMSAR (2011: pág. 2) expone como “Caracterizados por la integración de las respuestas espirituales, materiales y tecnológicas de los seres humanos a su entorno, los paisajes culturales demuestran la indivisibilidad de la naturaleza y de la cultura.”.

La instauración de nuevos conceptos permitirá la renovación de la noción actual del PPC, frente a su reconocimiento basado en sus aspectos y relaciones de espacio con naturaleza, convertido en territorio, pero que estén sustentados por una identidad de una sociedad como la región cafetera en Colombia. Por esta razón  Vallejo, (2012 pág. 5) nos explica que “El Paisaje Cultural Cafetero (PCC) es una oportunidad y una responsabilidad compartida entre los departamentos que lo conforman y el gobierno nacional. En la reunión realizada, la semana pasada en Chinchiná, con los congresistas, las autoridades departamentales y locales y los gremios del sector privado, el Ministro de Comercio, Industria y Turismo y la Viceministra de Cultura recordaron el gran riesgo que se puede correr, si por falta de acciones, en los territorios de los municipios que componen el PCC, nuestra zona llegase a ser declarada como un paisaje de la humanidad en riesgo”.

Para finalizar, podemos involucrar aspectos que coliguen y sustenten una trama de conceptos abordados a una posible solución, ya que existe una gramática que olvida o utiliza aspectos como la democracia, el patrimonio, el hábitat; y por tal motivo ha condicionado a sus pobladores a un pensamiento cíclico (producto-economía-beneficio) que repercute en los visitantes y en todo el país.

El País necesita un cambio de palabras, para propender un desarrollo basado en Educación y Sustentado en una Cultura.

Bibliografía

Hernandez Carretero, A. M. (2010). El valor del paisaje cultural como estrategia didáctica. Tejuelo, nº9 (2010), págs. 162-178. El valor del paisaje cultural como estrategia didáctica, 167-168.

Mitchell, D. (2007, 2009). Muerte entre la abundancia: los paisajes como sistemas de reproducción social. En J. Nogué (ed.), La construcción social del paisaje (págs. 90-91). Madrid (España): Biblioteca Nueva.

Ocampo Restrepo, M. M. (2010). Lineamientos estratégicos para la gestión cultural ambiental como aporte al plan decenal de Educación ambiental de Risaralda y al plan de manejo del proyecto paisaje cultural cafetero colombiano. Pereira (Risaralda). Pág. 9.

RAMSAR, O. d. (12 de Diciembre de 2011). RAMSAR. Convención sobre los humedales. Recuperado el 19 de agosto de 2012. Disponible en: http://www.ramsar.org/pdf/info/cultural_heritage_s07.pdf

Vallejo De la Pava, A. (Domingo 06 de Mayo de 2012). Recuperado el 19 de Agosto de 2012, Paisaje Cultural Cafetero. En: http://adrianavallejo.blogspot.com/

El Reconocimiento a una cultura que clama por la dignidad: a un año de la declaración de un territorio en crisis.

Por: Erick Marcelo Marín Ortiz
Arquitecto. Universidad Nacional de Colombia, Estudiante de la Maestría en Hábitat. Universidad Nacional de Colombia

El café en proceso de trillado (Chinchiná, Caldas). Foto: Marcelo Marín, 2012

El aniversario de la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero por parte de la UNESCO, coincide con una de las peores crisis  que vive este sector en nuestro país.   Desde los años 90´s no se habían presentado movilizaciones por parte de los caficultores como las presentadas el 12 de agosto de 2012 en Manizales,  donde cerca de 15 mil agricultores  de todo el territorio colombiano reclamaban ser escuchados por parte del estado, que según ellos prefiere priorizar sus recursos en  locomotoras de productividad basadas específicamente en proyectos  de explotación minera, dejando de lado uno de los modelos agrícolas tradicionales del país, MEJÍA,(2012).Por culpa de diversos factores de tipo económico, el café se ve sumido en una profunda crisis que está generando altos índices de desplazamiento, desempleo y deserción hacia las ciudades. Siendo esto, una clara amenaza para la conservación de la tradición cafetera, que por casi un siglo se consolidó, no solo como un modelo económico de interés nacional sino también, como un sistema cultural de una envergadura tal, que logró el reconocimiento internacional, siendo este, un llamado de atención más que un premio, para los gestores y responsables de dicho patrimonio.

La Crisis Cafetera como punto de abordaje al reto PCC

Antes que el reconocimiento obtenido, el patrimonio plantó sus bases en una tradición que comenzó a principios del siglo XX gracias a gestiones unificadas de diversos sectores que permitieron tomar el impulso necesario en las primeras décadas posteriores, para convertirse en un motor de gestión de recursos que hicieron de la región una de las mas prosperas del país, siendo esta, base de desarrollo tecnológico y social.

De allí se consolidó una región que según Duque,(2012) acentuó y moldeó el carácter definitivo del cafetero, al crearse una sociedad igualitaria con una cultura que se nutrió a través del café.

Sin embargo, en los años 70 la producción se vió afectada seriamente por los constantes cambios que también según Duque,(2011), modificaron los pluricultivos a monocultivos, procesos estos que dejaron vulnerables las quebradas permitiendo la aparición de las plagas, que afectaron seriamente los cultivos, además de la tecnificación de procesos que para campesinos con un nivel de escolaridad bajo, resultó difícil de adoptar, alejando a estos de sus actividades originales.

Todo esto sumado a problemáticas de tipo social y económico debido a la revaluación del grano, están haciendo del café un modo de producción cada vez menos rentable para los campesinos que asumen que este, les está dejando “solo perdidas”, siendo una percepción que pone en peligro la continuidad cultural que en las nuevas generaciones es evidente, que se ha ido diluyendo pues sus pretensiones están siendo enfocadas a otros modos de producción más rentable, como por ejemplo la minería.

Como resultado, es necesario el abordaje del problema de la sostenibilidad del paisaje cultural y su declaración desde la raíz que se encuentra  en la crisis actual del café, pues suena lógico pensar que sin una producción agrícola qué realizar, es cuestión de tiempo que el paisaje sufra de irreversibles afectaciones y por ende todo el esfuerzo realizado en conseguir dicho reconocimiento se verá perdido.

Para ello es indispensable que actores como el estado y la academia entren a jugar un papel trascendental, para que se pueda superar el bache que la agricultura cafetera presenta en la actualidad para que luego, cuando este obstáculo sea sobrepasado, poder pensar, ahí sí, en el desarrollo de los métodos que hagan de este patrimonio de la humanidad un atractivo mundial.

El paisaje, un complemento para el  sustento de un modelo económico.

Es claro que la declaratoria por parte de la UNESCO significa un desafío importante para la sociedad cafetera, pues requiere de inversiones que pueden resultar cuantiosas para poder aprovechar al máximo lo que un reconocimiento de este tipo puede aportar para el colectivo cultural.

Sin embargo, según SABATÉ, (2004), aún más que la inversión económica, es importante el reconocimiento oficial. El soporte legal y administrativo adicional a la declaración internacional significa para los propios residentes del patrimonio una gran inyección anímica, es claro que títulos de este tipo generan más obligaciones que recursos, pero a su vez, resultan de gran atracción para visitantes e inversores, que constituyen una marca de calidad para cualquier actividad de la que se pretenda mostrar, en este caso el café. De este modo la autoestima de los residentes se verá magnificada, tan pronto su credibilidad se vea reforzada dejarán se sentirse en un territorio en crisis, para verse como elementos integradores de un futuro viable, con base en sus propios recursos patrimoniales.

Son los propios residentes la parte fundamental de un proyecto económico que busque consolidar el PCC como un atractivo, pues en ellos es que se encuentra la historia y la memoria del patrimonio cafetero. De este modo la declaratoria llega en un momento que el gremio cafetero necesita y que a su vez sabe que puede aprovechar, por eso es importante que en los pasos a seguir sea tenido en cuenta como protagonista principal del proceso y no como un elemento marginado. En este punto es importante tener en cuenta a la academia como medio documentador que se encargaría del abordaje de estas tradiciones para registrarlas y tener un punto de trasmisión escrita de la rica cultura cafetera, pues es claro que la memoria es un recurso patrimonial básico que necesita ser consignado de manera escrita para ser transmitido.

Conclusión

A la par de la crisis surge la oportunidad de la declaratoria como un medio de reflexión cultural que permite dirigir de nuevo la mirada a la región cafetera y su historia, pero esto apenas es el punto de partida que, claro está, tiene un fuerte empujón por parte de la UNESCO.

Desde 1972 este organismo impulsa el deseo de conservación de patrimonios naturales y culturales, de allí en adelante los paisajes de trabajo según Pozo y Sabaté,(2006), están teniendo gran importancia en el desarrollo económico regional de base local. Pero esto no debe interpretarse como el final de un recorrido. Dichos paisajes pueden llegar a constituir un vehículo, un eficaz instrumento para alcanzar el objetivo de construir entornos más diversos y cargados de identidad  para reactivar determinados territorios.

Es pues una oportunidad propicia para que la región adquiera el sentido necesario sin dejar de lado la raíz natural, pues esta, es la que le dio su esencia cultural, allí también entran las distintas instituciones estatales que por medios legislativos garanticen la conservación natural de dichos bienes acompañados de planes de manejo especial, tal como se hacen con los bienes inmuebles, resulta útil plantearlos para bienes de este tipo, que como cualquier otro de interés social tiene amenazas naturales y antró-picas que ponen en riesgo el sistema cultural, de herencia  del pasado y motivo de preservación futura como lo afirma Duque, (2012).

No se puede obviar que los paisajes son estructuras en constante movimiento, cambiantes, que no se congelan, el cambio constante resulta natural y necesita ser abordado de manera positiva ya que en la actualidad hay bases para la pérdida de lo que costó más de un siglo en producirse.

El paisaje entonces como lo afirma, Ojeda (2006), como convergencia de percepciones subjetivas  y como tal patrimonio natural –cultural de una comunidad humana.

Se  requiere entonces de modelos de gestión multidisciplinar, una reunión de saberes académicos que puedan generar medios para afrontar problemas de tipo económico, ambiental, institucional, social, entre otros, que son parte de la actualidad cafetera y que deben ser tenidos en cuenta por estas instituciones si se pretende que el paisajes cultural cafetero tome el impulso para al menos tener un punto de partida hacia un progreso consolidado y sea en especial el complemento a un sistema de producción estable.

Bibliografía

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DUQUE, G. E. (18 de 07 de 2011). Paisaje cultural cafetero: Disrupción para un desarrollo sostenible. LA PATRIA .Obtenido de: http://www.bdigital.unal.edu.co/3757/1/gonzaloduqueescobar.201146.pdf Recuperado el 18 de Agosto de 2012.

MEJÍA, F. U. (13 de 08 de 2012). Caficultores piden un billón de pesos para salir de la crisis. EL TIEMPO . Obtenido de: http://www.eltiempo.com/colombia/eje-cafetero/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12124325.html

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Pozo, P. B. y  SABATÉ, J.B. (2006). PAISAJES CULTURALES Y PROYECTO TERRITORIAL: un balance de treinta años de experiencia. Barcelona.

Obtenido de: http://upcommons.upc.edu/revistes/handle/2099/10716. Recuperado el 18 de Agosto de 2012.

Rivera, J. F. (s.f.). METÁFORAS CONTEMPORÁNEAS DE PAISAJES ANDALUCES. PAÜL, V. y TORT, J. (Eds.) , 433-449. Obtenido de: http://age.ieg.csic.es/boletin/51/05-DELGADO.pdf. Recuperado el 17 de Agosto de 2012

El Paisaje Cultural Cafetero

Por: Gonzalo Duque Escobar

Al cumplirse un año de la decisión de la Unesco, veamos los retos para que las transformaciones pasadas y futuras restauraciones del Paisaje Cultural Cafetero, proporcionen un medio ecológicamente sólido compatible con nuestra cultura, dado que su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad nos obliga a implementar acciones institucionales concertadas con visión de futuro, para mitigar las amenazas naturales y antrópicas que ponen en riesgo ese frágil sistema cultural de la ecorregión cafetera colombiana, como herencia propia del pasado con la que nuestra comunidad vive pero que debe preservarse para las generaciones futuras.

Una visión retrospectiva del escenario permite advertir, entre otras, las siguientes dinámicas en el Eje Cafetero: Uno, que los poblados cafeteros se han rur-urbanizado y las capitales cafeteras, conurbado, en un escenario donde urge consolidar áreas metropolitanas y deben complementarse sus economías. Dos, que a partir de los años 70, al igual que la preciosa arquitectura vernácula del bahareque, la economía de las poblaciones cafeteras ha palidecido no solo por el deterioro de los términos de intercambio, sino por las consecuencias demográficas y ambientales de la Revolución Verde, asunto que obliga a una reconversión estructural del modelo productivo. Tres, que ha surgido la amenaza del calentamiento global con sus crecientes consecuencias hidrogeológicas asociadas a eventos climáticos extremos, en medio de unas cuencas deforestadas y de las frágiles laderas tropicales andinas, lugares que reclaman acciones de adaptación al cambio climático y soluciones de fondo a los conflictos de uso del suelo.

En la ponencia “Institucionalidad en el PCC” que presenté en el Taller Internacional: Estudios del Paisaje, con motivo de la citada conmemoración sugería que al decidir sobre las transformaciones socioambientales a implementar para prevenir la desestructuración de nuestro territorio y evitar la fragmentación de sus ecosistemas, resultaba imperativo darle el carácter de sujeto al emprender su planificación y ordenamiento, partiendo de una reconstrucción del tejido social de las comunidades que lo habitan bajo el presupuesto de que aquél, antes que un espacio de transformaciones, es una construcción social e histórica derivada de relaciones dialécticas entre el medio natural y las colectividades humanas, proceso que emplaza igualmente a la sociedad civil como al Estado. En consecuencia, vale repensar la extensión de PCC al sur-occidente de Antioquia, hasta los poblados fundados a lo largo de la ruta de la Colonización Antioqueña.

Lo anterior no es un asunto de menor cuantía en el contexto colombiano, y menos tratándose de una sociedad afectada por la crisis de valores que degrada al Estado, la Familia, la Justicia y la Iglesia, y afligida por la pobreza e inequidad que se agudizan en las comunidades de los medios rurales. La viabilidad de intervención ciudadana en la operación misma del sistema de derechos individuales, políticos y sociales desde la sociedad civil, entendida como institución mediadora entre los individuos y el Estado, supone esa organización que se conforma por personas cívicas y libres, y por lo tanto por ciudadanos formados en valores de la cultura urbana, que al haber resuelto sus necesidades básicas puede actuar con autonomía económica y libertad de conciencia.

Sabemos: que una agroindustria cafetera intensiva en productos de base química, al emplear pesticidas, herbicidas y fungicidas y arrasar el sombrío, atenta contra el ecosistema; que en el caso de los productores rurales, tan solo cuatro años de escolaridad media, sumados a la grave problemática del transporte rural y a la ausencia de políticas e instrumentos institucionales, no hacen viable elevar la reducida productividad rural; que debemos generar capital social, multiplicar las oportunidades de desarrollo para el campo y recuperar la estructura natural y simbólica de la caficultura tradicional; y que urge resolver la brecha que explica los bajos ingresos rurales y la concentración del PIB regional en las capitales del Eje Cafetero, como consecuencia de la falta de políticas de ciencia y tecnología imbricadas en la cultura, como medidas necesarias para incorporar al agro el conocimiento como factor de producción, al lado de la tierra, del trabajo y del capital.

Así las cosas, el desafío que emplaza a nuestras instituciones a emprender políticas públicas y sectoriales de cara a esta compleja problemática socio-ambiental, con el objeto de que las comunidades rurales le incorporen valor agregado a su oferta de bienes culturales y servicios ambientales, debe partir de la Federación Nacional de Cafeteros y acompañarse del Estado, para que la benemérita organización creada en 1927 por nuestros productores se decida por un modelo de producción limpia, amigable con el medio ambiente, en el que los Comités de Cafeteros soporten las cadenas productivas de esa oferta rural diversificada, como estrategia necesaria para un verdadero desarrollo, comparable al que se implementó por el gremio de la rubiácea a lo largo de medio siglo, cuando se abrieron los caminos rurales para electrificar el campo y dotarlo de acueductos, escuelas y puestos de salud.

Tomado de periódico La Patria, Lunes, Agosto 6, 2012. http://www.lapatria.com/columnas/el-paisaje-cultural-cafetero

Lluvia de ideas en la primera jornada del Taller Internacional Estudios del Paisaje.

Por: Luis Fernando Acebedo Restrepo
Profesor Asociado Universidad Nacional de Colombia.

Panorámica del auditorio en el día de inauguración del Taller Internacional. Foto Acebedo.

Geógrafo Juan Francisco Ojeda Rivera, Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España.

Ayer inició formalmente el “Taller Internacional Estudios del Paisaje. Paisajes Culturales Productivos” en el auditorio principal del Campus La Nubia de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.  Un selecto grupo de asistentes provenientes de universidades, sociedad civil, empresarios y representantes de instituciones de gobierno, se convocaron para iniciar las reflexiones sobre el presente y futuro de los paisajes productivos, y muy especialmente del Paisaje Cultural Cafetero, inscrito hace un año  en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Luego de los himnos de Colombia y España, junto con los de Caldas y Manizales, entonados por la Orquesta de Cámara de Caldas, pasaron al atril los Hermanos Uribe, un dueto musical que amenizó el comienzo de la mañana con canciones tradicionales recreando diferentes facetas de la vida cotidiana en el proceso de conformación del territorio cafetero, bellamente acompañados con los instrumentos musicales de Orquesta.

El profesor Fabio Rincón, anfitrión del evento, recordó el principal reto del Paisaje Cultural Cafetero -PCC- orientado a construir región. Estableció un parangón entre los conceptos de universidad y paisaje por la comunidad de características comunes: diversidad de pensamientos e instituciones, capacidad crítica y analítica, incluso por su carácter subversivo y político en el mejor sentido de estos términos.

Sociólogo Fabio Rincón Cardona. Universidad Nacional de Colombia. Director del OPP.

Precisó la importancia de los observatorios, y específicamente del “Observatorio para la sostenibilidad del patrimonio paisajes” creado por acuerdo de distintas universidades públicas y privadas del Eje Cafetero, como parte fundamental de la institucionalidad del PCC, cuya misión fundamental es dar pistas a todos los actores para actuar en torno al paisaje. El paisaje es crítico, añadió, y la UNESCO lo declara justamente porque está en riesgo, tiene debilidades y debe ser adecuadamente intervenido.

Fernando Quiles García, coordinador de la Red Arquitectura Vernácula Ibeoramericana -AVI- anunció las primeras acciones que se tomarán luego de este primer Taller de Estudios del Paisaje, producto de los acuerdos desarrollados con el Observatorio para la Sostenibilidad del Patrimonio en Paisajes -OPP-. Habrá una plataforma virtual para difundir el patrimonio, dado el interés que han encontrado en la arquitectura y el paisaje cafetero. La red AVI centrará sus esfuerzos de cooperación con Colombia, especialmente valorando la arquitectura tradicional colombiana, debido a los recortes presupuestales producto de la crisis española que retrasarán su proyección a otros países latinoamericanos. En el mes de noviembre se planea una reunión en Sevilla, España, orientado a promocionar el PCC y definir tareas a futuro.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del Geógrafo Juan Francisco Ojeda Rivera de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España. La temática, “Paisaje, patrimonio y desarrollo contemporáneo”. Su intervención, hecha desde la perspectiva de una clase como él mismo lo planteó, fue muy rica en argumentaciones filosóficas que definen el paisaje desde las culturas más antiguas a partir de la emoción, los sentimientos, las percepciones y significados. Es por lo tanto, un patrimonio colectivo y democrático que no tiene precio, se construye y lo construyen los diferentes actores en su vida cotidiana. Para que un territorio se desarrolle –dice el profesor Ojeda- se necesita cierto crecimiento, pero el excesivo crecimiento económico puede opacar el desarrollo, cuando por crecer se le pone precio de mercado a los valores patrimoniales.

Así mismo, defendió la necesidad de defender y promocionar las singularidades patrimoniales como una característica fundamental de la inserción en las redes globales. Esto no debe suponer la pérdida de los principios básicos y éticos de la distinción cultural en un mundo ricamente diverso, pero desafortunadamente tendiente a la homogenización despersonalizada. Finalmente, defendió el carácter dinámico del paisaje y la necesidad de recrearlo permanentemente introduciendo innovaciones que lo cualifiquen y protejan.

Prevención de desastres en la ciudad del conocimiento.

Por: Sebastián Gómez.
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo.

Históricamente, la ocurrencia de los desastres climáticos y su oportuna prevención, ha sido un asunto de gran interés para las autoridades gubernamentales y la ciudadanía en general. Este tema plantea un desafío en la implementación de herramientas que permitan dar respuesta oportuna y tomar las medidas pertinentes en tiempo real para minimizar los impactos, tanto humanos como naturales. En ocasiones priman los sentidos frente a lo que se percibe de un fenómeno natural; esta percepción puede ser subjetiva y no corresponder a la realidad. Para el investigador de las ciencias de la tierra, es indispensable reconocer la valoración cuantitativa con el fin de comparar datos y predecir así los acontecimientos y sus consecuencias.

En el marco de los postulados de la sociedad del conocimiento, el papel activo de las tecnologías y herramientas comunicacionales como las TIC han sustentado en la actualidad las formas de producir, gestionar, informar -y para este caso- prevenir posibles desastres naturales en las ciudades. Bajo esta dinámica se han modificado las dimensiones espacio-temporales que han virtualizado la información a través de flujos y redes, posibilitando la accesibilidad y difusión de la información. Tal como plantea Acebedo (2010) “Esta nueva relación espacio-temporal estaría marcando la aparición de la “ciudad informacional”, basada en el conocimiento, organizada en torno a redes y compuesta en parte por flujos. Por lo tanto, no sería una forma, sino un proceso, caracterizado por el dominio estructural del espacio de los flujos”.

Bajo esta nueva concepción de la información, la ciudad de Manizales le ha apostado a esta nuevas formas de procesamiento de la información, especialmente con relación a los desastres naturales, su monitoreo y consecuentes acciones; según la Universidad Nacional sede Manizales (2005) “Para ello, existen hoy instrumentos de medida modernos, económicos, que no solo permiten esa medición sino que ella se haga en tiempo real y de manera remota. En el caso del clima, estos instrumentos se agrupan en ESTACIONES METEOROLÓGICAS O CLIMÁTICAS, que pueden operar en red gracias a las ventajas de las telecomunicaciones modernas”.

Esta iniciativa representa un esfuerzo conjunto interinstitucional entre la Universidad Nacional a través del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), la Administración Municipal por medio de le Oficina Municipal para la Atención de Desastres (OMPAD) y la empresa privada a través de la empresa Metropolitana de Aseo EMAS S.A., Esta alianza se ha sostenido desde el año 2003, contándose con seis estaciones distribuidas en la zona urbana que posibilitan la generación de datos con fines investigativos, académicos, de diseño, de planificación y prevención.

Figura 1. Red de estaciones meteorológicas y sus aéreas de influencia en la ciudad de Manizales

Las condiciones particulares climáticas y territoriales del municipio asociadas a una zona de alta vulnerabilidad a la ocurrencia de desastres naturales, propiciaron el surgimiento de este proyecto. Estas condiciones son:
• Localización de zona andina (2150 msnm).
• Clima característico ecuatorial de montaña. (pendientes de ladera pronunciada)
• Precipitación de tipo bimodal, uno entre marzo y mayo y otro entre septiembre diciembre.
• Precipitación media de 2000 mm anuales.
• Suelos de origen volcánico.

La ubicación de la ciudad coincide con la zona más amenazada en el país y está sometida principalmente a las amenazas de deslizamientos, terremotos, erupciones volcánicas y en menor medida inundaciones.

Un aspecto fundamental en la creación de la red de monitoreo ambiental de la ciudad de Manizales se refiere a la innovación, puesto que en el momento en que se generó la iniciativa no existía localmente la tecnología necesaria para el desarrollo de la red. Era necesario acudir a países europeos para adquirir los instrumentos y metodologías que permitieran la conformación del sistema; esta situación hacía inviable el proyecto debido al alto costo tanto en la inversión inicial como en la operacional y de mantenimiento. Ante este evento la universidad se dio a la tarea de generar tecnologías propias, sacando provecho a la carrera de Ingeniería Electrónica que existe en la sede; se adelantaron investigaciones que permitieron producir a nivel local algunos de los componentes de la red disminuyendo los costos al uno por ciento del presupuesto inicial y permitiendo la viabilidad del proyecto.

La potencialidad de este proyecto es enorme para la ciudad, la región y el país. Permite en el futuro expandir la red a territorios más extensos como la consolidación de una red para la atención y prevención de desastres a nivel regional fomentando el desarrollo endógeno de tecnologías.

Gracias a la acción conjunta entre universidad, estado y empresa privada, se logra contar hoy en día con un proyecto bien definido, no solo para la acción ante un evento natural repentino, si no que se cuenta con una estructura que permite el desarrollo de estudios de carácter ambiental que permita el accionar en la prevención y mitigación de acontecimientos naturales desastrosos.

Bibliografía.
Gestión de riesgos / Identificación del riesgo / Estaciones.
Estaciones Meteorológicas. Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/estaciones.php

RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS PARA PREVENCIÓN
DE DESASTRES EN MANIZALES – CALDAS (COLOMBIA)
INSTITUTO DE ESTUDIOS AMBIENTALES IDEA
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA SEDE MANIZALES
Manizales, Septiembre 28-29 de 2006
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/descargas/gestion/redestaciones.pdf

Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Cuadernos de clase 1 de 3. Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Grupo de investigación en desarrollo regional sostenible. 2010 – 2012.
UN Manizales Líder en la Gestión del Riesgo en desastres.
http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/06/16/237237/manizales-lider-gestion-riesgo-desastres.html

Pereira: Hacia la construcción de una ciudad del conocimiento

Plan de Desarrollo Pereira 2012-2016

Por: Alejandra Marín Buitrago
Abogada Urbanista
Estudiante Maestría en Hábitat

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El nuevo Plan de Desarrollo de Pereira adoptado por la presente administración municipal, integra el ejercicio de Prospectiva Territorial, “Pereira 2032”, realizado con ocasión de la celebración de los 150 años de fundación de la ciudad.

Desde lo territorial la apuesta de la ciudad, consiste en consolidarse como una territorialidad multipolar que integra otros entes territoriales, para conformar una región metropolitana que en el corto plazo puede cobijar 19 municipios. La ciudad y su visión de región es consciente que el rumbo hacia el futuro es la articulación de una ciudad líder con otras similares (Pereira, 2012).

En materia de construcción de ciudad, el Plan contempla una organización del territorio a partir de redes y nodos. Por nodos, se asimilan los actuales equipamientos públicos y privados dedicados a la empresa, la academia y el gobierno, así como otros, que se pretenden construir en el horizonte del ejercicio de prospectiva, con el objetivo de densificar y articular los llamados ejes de la innovación, la ciencia y la tecnología.

Dentro de los escenarios propuestos en dichas líneas estratégicas, se definieron un conjunto de proyectos estratégicos para la ciudad y su área de influencia, en materia Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación Integral, cuya ejecución de propone hacia el umbral del año 2032.

Entre ellos se encuentran, lo relativos a la generación de la Red de Nodos de Innovación Ciencia y Tecnología, que inicialmente se orientaran a temas como la  Metalmecánica, la Biotecnología, la Agroindustria, las TICs; así como el “Parque Sapiens”, de vocación turística.

También en materia de turismo y biodiversidad, en el horizonte propuesto por el ejercicio se asume la Parque Temático de Flora y Fauna y Operación urbana Integral de Resignificación de ríos Otún y Consota.

En el caso del rio Consota su proceso de resignificación abarca tanto el campo del turismo y biodiversidad, como la Innovación Ciencia y Tecnología. El Consota además de sus importantes implicaciones históricas, es un eje que articula varios de los nodos académicos como la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), la Universidad Católica, la Universidad Libre, junto con otros de tipo industrial y empresarial.

Por otro lado, se plantean estrategias de renovación y re desarrollo urbano, que se orientan a la competitividad. Dentro de esta importante estrategia, se pretende específicamente recuperar sectores claves para la economía local y regional, tales como el área del colector Egoyá, otras zonas cercanas al centro histórico y al sector de la Circunvalar, como las que abarca el plan parcial Corocito.

Otro tema fundamental es la modernización del Aeropuerto Internacional Matecaña, el cual está contemplado dentro de los objetivos del Sesquicentenario y pretende dinamizar la economía local y generar conectividad con más destinos internacionales.

En general, este ejercicio de prospectiva, intenta considerar cada uno de sus recursos y espacios de la ciudad como oportunidades para inspirar y generar empresa, competitividad, tecnología y en lo posible innovación. En este propósito, se resaltan algunos de los proyectos que se espera ejecutar en el mediano plazo.

Operación urbana Integral de Resignificación del Río Consota

El ejercicio de prospectiva recoge los hallazgos de varios estudios y escenarios de construcción ciudadana, tales como el “Foro Social Permanente por los Ríos”. En los estudios previos a la operación urbana, se dio vocación a cada una de las actuaciones de resignificación, identificando que el Río Consotá se constituye como “Eje del Conocimiento”.

Tal denominación en atención a que en las cercanías del Consotá, “se ubican un gran número de los establecimientos de educación superior y media, así como los principales parques de Pereira (desde el Jardín Botánico de la UTP, hasta el futuro Parque Temático de Flora y Fauna). Por lo tanto, “constituye una importante infraestructura para implementar acciones correspondientes al escenario planteado por el proceso de Prospectiva y Movilización Social, para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, así como para los objetivos de la ‘Movilización Social por la Economía del Conocimiento’” (Alcaldía de Pereira, 2012).

El reconocimiento del Consota como eje del conocimiento, implica además de la densificación de la red de nodos que enmarca el rio, potencializar las relaciones que se tejen a su alrededor, es decir, tanto las relaciones entre las instituciones, como de estas con el Consota.

Reconversión del centro -hacia la competitividad-

En el centro de la ciudad se plantea la ejecución de los desarrollos Bulevar Victoria, Parque Lineal Egoya, y el edificio World Trade Center. Estos proyectos, apuntan a la consolidación de la vocación empresarial de este sector, como centro de negocios regional. En todas estas intervenciones, se planea la generación de alianzas entre promotores inmobiliarios, propietarios y la administración municipal.

En este corredor estratégico para la ciudad, se busca generar infraestructura urbana para crear una “red de generadores de innovación”, a partir de la conjugación de los proyectos urbanísticos, empresariales y académicos y sus las dinámicas. Con ello se busca potencializar la competitividad del centro, integrando los sectores productivos, el espacio público -como escenario de atracción turística- y la academia, esta ultima representada en la integración de la Universidad Andina, al sector.

Estos proyectos, contemplan igualmente objetivos ambiciosos en materia de espacio público, que responden a una estrategia de ciudad que se ha descrito como “costuras”, es decir, generación de espacio público, que articule e integre las diferentes partes del territorio.

Instrumentos de gestión

La intervención urbanística que daría continuidad al plan parcial de “Ciudad Victoria”, se viene proyectando desde hace ya varias, administraciones. Por  regla general, cada administración ha contemplado la intervención de privados -en mayor o menor medida- aunque hasta el momento no se había tenido claridad de los instrumentos de gestión a implementar para viabilizar tal propósito.

Varias herramientas legales han aparecido en el panorama nacional, para facilitar la articulación y complementariedad de los procesos de desarrollo territorial de gran escala. Hasta el momento la gestión de estos proyectos se viene dando por la figura del plan parcial, que fue posteriormente complementada con los desarrollos en materia de macroproyectos urbanos, estos últimos, facilitan la integración de esfuerzos políticos, técnicos y financieros entre autoridades de diferentes niveles para la ejecución de proyectos urbano‐regionales estratégicos.

En el proceso de dotar al desarrollo urbano de instrumentos eficientes, se expide recientemente, la Ley 1508 o Ley de Asociaciones Publico Privadas (APP), la cual aporta algunas herramientas para viabilizar la participación privada en los proyectos de desarrollo urbano.

Las APP son un instrumento de vinculación del capital que se materializa en un contrato entre la entidad estatal, con el privado, con el propósito de desarrollar infraestructuras o de prestar servicios públicos. En estas alianzas, se pactan los parámetros de retención y transferencia de riesgos, entre públicos y privados. Los proyectos desarrollados por APP, pueden provenir incluso de la iniciativa privada, de modo que puede ser el particular el que haga toda la formulación y establezca su forma de pago mediante la explotación posterior del proyecto que se construya.

Conclusiones 

El ejercicio de prospectiva Pereira 2032, se plantea dotar a la ciudad de una estructura urbana eficiente y apta para la innovación, la ciencia y la tecnología. Con ellos pretende la construcción de una ciudad del conocimiento a través de proyectos estratégicos y un “cocido de espacios públicos”, que dinamicen sectores emergentes en la economía regional y de alto valor agregado, tales como la metalmecánica, la biotecnología, la agroindustria y el turismo.

Pereira se propone a su vez, el mejoramiento de la conectividad con infraestructuras como el remodelado Aeropuerto Matecaña que será un pilar en la construcción de Región multipolar

Para tales propósitos, la ciudad debe acudir a instrumentos de gestión que permitan la optimización del territorio y su uso. Estos instrumentos deben permitir la articulación clara de los sectores: gobierno academia y empresa.

En tal sentido las APP, pueden llegar a constituir un avance significativo en la atracción de capital y técnica para la generación de territorios del conocimiento, pues ofrecen una opción menos atada a los presupuestos y tramites del sector público para la financiación de las infraestructuras y desarrollos urbanos más innovadores. En todo caso, la aplicación de las APP requiere de fortalecimiento institucional, del sector público, orientado al mejoramiento de las  capacidades en materia de planificación estratégica, promoción de agencias y negociación con los particulares. 

Bibliografía 

Acebedo, Luis Fernando. (2010). Territorios del Conocimiento en la Ecoregión Eje Cafetero. Calidoscopios a partir de tres espejos de representación: Sociedad + Espacio + Conocimiento. . Tesis Doctoral, Doctorado en Urbanismo. Caracas: Universidad Central de Venezuela

Acosta, Jaime. (2009). Ciudades de América Latina en la Sociedad del Conocimiento [Versión digital .pdf. Bogotá: División de Planeación Estratégica y Evaluación de Colciencias. Recuperado el 31 de mayo de 2012, Red Europea de Ciudades Digitales, página web Oficial:
http://www.villesnumeriques.org/rvn/bc_doc.nsf/0/ae29a8cbeb9aff10c12578c90061916b/$File/ciudades_conocimiento_america_latina.pdf

Alcaldía de Pereira (2012), Proyecto Pereira 2032, digital Pereira: Coordinación del Sesquicentenario. Recuperado el 2 de junio de 2012, en: http://portal.pereira.gov.co:7778/PUBLICADOR//SESQUICENTENARIO/SESQUICENTENARIO.pdf