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Nuevas formas de percibir (vivir) la ciudad en la era digital.

Por: Harrison Murillo Ospina.
Arquitecto. Estudiante de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrolo de la Universidad Nacional de Colombia

Es significativo hablar de ciudad cuando se vincula o integra una visión del territorio no solo como espacio físico, sino como aquel que es un cúmulo de afectos y de acciones de una sociedad humana que transforma ese paisaje. La ciudad es también un escenario de comunicación y desarrollo cultural.

Ese conjunto de sucesos y acontecimientos es en realidad la ciudad, con un gran número de significados, donde los diferentes individuos, personajes y grupos que interactúan la reconocen, la viven, la imaginan, la construyen, la destruyen y la reconstruyen.

La percepción de ciudad ha cambiado y evolucionado, se ha transformado en un territorio conocido y al mismo tiempo desconocido; un territorio en el que se puede reconocer que el crecimiento humano ha sido supremamente rápido, en una migración de campo a ciudad, con un ritmo avasallador, “Actualmente, la mitad de la humanidad vive en ciudades y la población urbana aumentó desde aproximadamente 750 millones en 1950 hasta 3.600 millones en 2011. Hacia 2030, casi un 60% de la población mundial residirá en zonas urbanas”. (UNCSD, 2012).

Pero valdría la pena preguntarse si los seres humanos viven la ciudad, la sienten, la perciben, o por el contrario la ciudad ya no es vivida en su totalidad, solo transitada, pasando casi desapercibida. El problema puede ser la expansión desmesurada, la localización de escenarios sociales en ciertos puntos, los cambios en  los hábitos de vida (los cuales hacen que la ciudad sea vivida y percibida a través de los medios de información, creando una nueva cultura, teniendo como resultado ciudades imaginarias, virtuales, digitales y escenarios de comunicación), entre otros.

Desde el punto de vista social, disminuye o desaparece el contacto entre las personas, para quienes las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicaciones —TIC— ejercen una labor de intermediación y, en no pocas oportunidades, crean una espacialidad virtual, muchas veces más real o dinámica que los espacios íntimos del hogar o los colectivos, como el trabajo. (Acebedo, 2010).

Esta nueva e innovadora cultura digital por decirlo así, aparece la ciudad desde el entorno multidimensional, un entorno digital y de realidad virtual, creando otra forma de relación entre hombre – ciudad.

La ciudad digital como modelo

 […] “en nuestra época se ha intensificado de manera exponencial la relación entre las TIC y la ciudad, surgiendo el concepto de ciudad digital” (Cirlot, Buxó, et.al, 2007:61-62).

La ciudad digital se presenta como un modelo de sociedad, introduciendo nuevas formas de relacionarse en la vida diaria y con el entorno, mediante la comunidad de la información, induciendo a la ciudad a innovar y fortalecer su infraestructura a través de la tecnología. La misma que con sus líneas digitales permite una movilidad intangible pues proyecta al ser humano a lugares lejanos, los cuales no se transitan en si físicamente si no por elementos del llamado ciberespacio.

El hipermedia o hipertexto, entendida como una herramienta digital (multimedia que contiene no solo texto, sino otros medios: video, imagen, audio entre otros), contribuye a facilitar así la comunicación e interacción. “El hipermedia constituye un auténtico reto para la imagen de la ciudad y la creación del conocimiento” (Cirlot, Buxó, et.al, 2007:61-62). A través del hipermedia y mediante la reproducción en tercera dimensión se puede revivir, restaurar y acceder a espacios desaparecidos y vedados para algunos.

La ciudad digital permite al visitante interactuar con todo este ámbito multidimensional. Para que una aplicación informática, por muy sofisticada que sea, pueda ser entendida como realidad virtual, el usuario debe poder actuar sobre su entorno, moverse libremente, sentirse realmente inmerso en un nuevo medio. […](Cirlot, Buxó, et.al, 2007:61-62)

Podemos decir que la percepción de la ciudad digital, es una forma de analizar la ciudad mediante software con diferentes fines, pues recrea entornos urbanos con una simulación de hábitats y ubica en el tiempo objetos culturales que han sido destruidos, permanecen o han desaparecido, marcando así un cambio sustancial del espectador – protagonista frente a la imagen (virtual) (ver figura 1). Podemos entonces conocer la ciudad desde la manera intangible con la sola imagen digital? ¿las ciudades del futuro serán también elementos irreales?, o por el contrario, ¿permitiremos al ser humano recorrer y vivir lo que no es táctil?

Figura 1. Proyección Edificio Picasso. Ejemplo representación imagen (virtual), elaborada mediante software 3ds max - photoshop. Fotografía e imagen Apolonio Espinel - Harrison Murillo. Abril 2012.

Figura 1. Proyección Edificio Picasso. Ejemplo representación imagen (virtual), elaborada mediante software 3ds max – photoshop. Fotografía e imagen Apolonio Espinel – Harrison Murillo. Abril 2012.

Ciudad Virtual

La ciudad virtual se presenta como la figura principal de la cultura digital, donde la realidad virtual  juega un papel muy importante. Así como se reconstruye el pasado podemos crear ciudades imaginarias para ser recorridas en un proceso de redescubrimiento de nuevos entornos.

Esta cultura digital cada día atrae más usuarios que van a ayudar a definir  la ciudad por medio de la participación en la construcción de su entorno (Territorio), lo cual va a facilitar la interacción entre grupos, individuos, personas, entre otros. Esto dará origen a la creación de nuevas tribus urbanas virtuales. Así, la ciudad empieza a tomar otro significado de los muchos que tiene. La ciudad real ya se vive por medio de nuestros ordenadores, lo virtual, la superposición de imágenes, la tercera dimensión, entre otros, hacen posible recorrerla, verla, conocerla, apreciarla; una de las aplicaciones que hacen posible esto es “Google Maps” o Street View.

Desde el punto de vista de la arquitectura, la ciudad virtual es un fin u objetivo; “Los grandes arquitectos intervienen con sus símbolos sobre los lugares del nuevo prestigio y trazan, en cierto modo, el gran plano de esta ciudad-mundo o meta-ciudad virtual, como lo define Paul Virilio” (Muntañola, 2011:227). Desde este punto de vista la planeación de la ciudad es más ordenada. Esta ciudad podría ser pensada, trazada, diseñada, estructurada y proyectada sin que llegara a ser una ciudad ideal.

Ciudad Tecnológica

El desarrollo desmesurado de la tecnología transforma el contexto de la ciudad; la ciudad se torna dispersa, las comunidades ya interactúan  por medio de la red, la información y el conocimiento es clave para los encuentros en espacios digitales.

La ciudad tecnológica, más allá de ser solo definida por las TICs, debe desarrollarse desde la producción del conocimiento, la innovación y la ciencia; el hombre por su naturaleza racional es básicamente un individuo tecnológico; mediante el uso de la técnica el ser humano le ha sido fácil la adaptación al medio, tanto para satisfacer sus necesidades como deseos.

La red global digital, el internet, no es sólo un sistema de transporte para el correo electrónico, las páginas web y la televisión digital. Es una forma completamente nueva de infraestructura urbana que cambiará el aspecto de nuestras ciudades tan espectacularmente como lo hicieron en el pasado el ferrocarril, las autopistas, el suministro de energía eléctrica y las redes telefónicas. (Mitchell, Willian Jhon, 2001).

No es suficiente en una ciudad tecnológica contar solo con servicios básicos como el agua potable, alcantarillado, electricidad, vías de comunicación y alumbrado público; el adelanto tecnológico en los últimos años ha sido muy importante en el desarrollo y mejoramiento de la producción de estos servicios, como en el proceso de construir y percibir la ciudad, y al mismo tiempo integrarla con la naturaleza; el hombre ha entendido que debe cambiar su forma de pensar, coexistir y relacionarse.

Figura 2. La ciudad tecnológica. Ciudad de Manizales. Fotografía del autor. Diciembre 2012.

Figura 2. La ciudad tecnológica. Ciudad de Manizales. Fotografía del autor. Diciembre 2012.

En conclusión no existirá una ciudad ideal, dada la complejidad y gran cantidad de individuos que la componen, su diversidad, los intereses y necesidades que los movilizan. Es más factible llegar a una aproximación de la planificación de la ciudad, pero para lograrlo, las herramientas tecnológicas (digitales – virtuales) son de gran ayuda.

Referencias

Acebedo R., Luis Fernando. (2010). La anti-ciudad o la pérdida del sujeto urbano. Agenda Cultural Alma Mater. No. 168. Recuperado de http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/almamater/article/viewFile/6372/5865

Cirlot, Lourdes. Buxó, Ma. Jesús. Casanovas, Anna. Estévez, Alberto T. (2007). Arte, Arquitectura y Sociedad Digital. Barcelona. España. Edicions Universitat Barcelona.

Mitchell, Willian Jhon, (2001). E –  Topía: Vida Urbana, Jim; pero no la que nosotros conocemos”. Editorial Gustavo Gili S.A. Recuperado de http://books.google.com.co/books?id=S98TAAAACAAJ&dq=William+Mitchell+E-topia&hl=es&sa=X&ei=MVpnUvKLDYSekQe2-oDABA&ved=0CDkQ6AEwAQ

Muntañola Josep. (2011). Arquitectura y Virtualidad. Barcelona. España. Edicions Universitat Politècnica de Catalunya. 227.

Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el Desarrollo Sostenible. (2012). El futuro que queremos. Las ciudades Rio de Janeiro. Brasil. Recuperado de http://www.un.org/es/sustainablefuture/pdf/Rio+20_FS_Cities_SP.pdf

https://maps.google.es/

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Lluvia de ideas en la primera jornada del Taller Internacional Estudios del Paisaje.

Por: Luis Fernando Acebedo Restrepo
Profesor Asociado Universidad Nacional de Colombia.

Panorámica del auditorio en el día de inauguración del Taller Internacional. Foto Acebedo.

Geógrafo Juan Francisco Ojeda Rivera, Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España.

Ayer inició formalmente el “Taller Internacional Estudios del Paisaje. Paisajes Culturales Productivos” en el auditorio principal del Campus La Nubia de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.  Un selecto grupo de asistentes provenientes de universidades, sociedad civil, empresarios y representantes de instituciones de gobierno, se convocaron para iniciar las reflexiones sobre el presente y futuro de los paisajes productivos, y muy especialmente del Paisaje Cultural Cafetero, inscrito hace un año  en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Luego de los himnos de Colombia y España, junto con los de Caldas y Manizales, entonados por la Orquesta de Cámara de Caldas, pasaron al atril los Hermanos Uribe, un dueto musical que amenizó el comienzo de la mañana con canciones tradicionales recreando diferentes facetas de la vida cotidiana en el proceso de conformación del territorio cafetero, bellamente acompañados con los instrumentos musicales de Orquesta.

El profesor Fabio Rincón, anfitrión del evento, recordó el principal reto del Paisaje Cultural Cafetero -PCC- orientado a construir región. Estableció un parangón entre los conceptos de universidad y paisaje por la comunidad de características comunes: diversidad de pensamientos e instituciones, capacidad crítica y analítica, incluso por su carácter subversivo y político en el mejor sentido de estos términos.

Sociólogo Fabio Rincón Cardona. Universidad Nacional de Colombia. Director del OPP.

Precisó la importancia de los observatorios, y específicamente del “Observatorio para la sostenibilidad del patrimonio paisajes” creado por acuerdo de distintas universidades públicas y privadas del Eje Cafetero, como parte fundamental de la institucionalidad del PCC, cuya misión fundamental es dar pistas a todos los actores para actuar en torno al paisaje. El paisaje es crítico, añadió, y la UNESCO lo declara justamente porque está en riesgo, tiene debilidades y debe ser adecuadamente intervenido.

Fernando Quiles García, coordinador de la Red Arquitectura Vernácula Ibeoramericana -AVI- anunció las primeras acciones que se tomarán luego de este primer Taller de Estudios del Paisaje, producto de los acuerdos desarrollados con el Observatorio para la Sostenibilidad del Patrimonio en Paisajes -OPP-. Habrá una plataforma virtual para difundir el patrimonio, dado el interés que han encontrado en la arquitectura y el paisaje cafetero. La red AVI centrará sus esfuerzos de cooperación con Colombia, especialmente valorando la arquitectura tradicional colombiana, debido a los recortes presupuestales producto de la crisis española que retrasarán su proyección a otros países latinoamericanos. En el mes de noviembre se planea una reunión en Sevilla, España, orientado a promocionar el PCC y definir tareas a futuro.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del Geógrafo Juan Francisco Ojeda Rivera de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España. La temática, “Paisaje, patrimonio y desarrollo contemporáneo”. Su intervención, hecha desde la perspectiva de una clase como él mismo lo planteó, fue muy rica en argumentaciones filosóficas que definen el paisaje desde las culturas más antiguas a partir de la emoción, los sentimientos, las percepciones y significados. Es por lo tanto, un patrimonio colectivo y democrático que no tiene precio, se construye y lo construyen los diferentes actores en su vida cotidiana. Para que un territorio se desarrolle –dice el profesor Ojeda- se necesita cierto crecimiento, pero el excesivo crecimiento económico puede opacar el desarrollo, cuando por crecer se le pone precio de mercado a los valores patrimoniales.

Así mismo, defendió la necesidad de defender y promocionar las singularidades patrimoniales como una característica fundamental de la inserción en las redes globales. Esto no debe suponer la pérdida de los principios básicos y éticos de la distinción cultural en un mundo ricamente diverso, pero desafortunadamente tendiente a la homogenización despersonalizada. Finalmente, defendió el carácter dinámico del paisaje y la necesidad de recrearlo permanentemente introduciendo innovaciones que lo cualifiquen y protejan.

Prevención de desastres en la ciudad del conocimiento.

Por: Sebastián Gómez.
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo.

Históricamente, la ocurrencia de los desastres climáticos y su oportuna prevención, ha sido un asunto de gran interés para las autoridades gubernamentales y la ciudadanía en general. Este tema plantea un desafío en la implementación de herramientas que permitan dar respuesta oportuna y tomar las medidas pertinentes en tiempo real para minimizar los impactos, tanto humanos como naturales. En ocasiones priman los sentidos frente a lo que se percibe de un fenómeno natural; esta percepción puede ser subjetiva y no corresponder a la realidad. Para el investigador de las ciencias de la tierra, es indispensable reconocer la valoración cuantitativa con el fin de comparar datos y predecir así los acontecimientos y sus consecuencias.

En el marco de los postulados de la sociedad del conocimiento, el papel activo de las tecnologías y herramientas comunicacionales como las TIC han sustentado en la actualidad las formas de producir, gestionar, informar -y para este caso- prevenir posibles desastres naturales en las ciudades. Bajo esta dinámica se han modificado las dimensiones espacio-temporales que han virtualizado la información a través de flujos y redes, posibilitando la accesibilidad y difusión de la información. Tal como plantea Acebedo (2010) “Esta nueva relación espacio-temporal estaría marcando la aparición de la “ciudad informacional”, basada en el conocimiento, organizada en torno a redes y compuesta en parte por flujos. Por lo tanto, no sería una forma, sino un proceso, caracterizado por el dominio estructural del espacio de los flujos”.

Bajo esta nueva concepción de la información, la ciudad de Manizales le ha apostado a esta nuevas formas de procesamiento de la información, especialmente con relación a los desastres naturales, su monitoreo y consecuentes acciones; según la Universidad Nacional sede Manizales (2005) “Para ello, existen hoy instrumentos de medida modernos, económicos, que no solo permiten esa medición sino que ella se haga en tiempo real y de manera remota. En el caso del clima, estos instrumentos se agrupan en ESTACIONES METEOROLÓGICAS O CLIMÁTICAS, que pueden operar en red gracias a las ventajas de las telecomunicaciones modernas”.

Esta iniciativa representa un esfuerzo conjunto interinstitucional entre la Universidad Nacional a través del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), la Administración Municipal por medio de le Oficina Municipal para la Atención de Desastres (OMPAD) y la empresa privada a través de la empresa Metropolitana de Aseo EMAS S.A., Esta alianza se ha sostenido desde el año 2003, contándose con seis estaciones distribuidas en la zona urbana que posibilitan la generación de datos con fines investigativos, académicos, de diseño, de planificación y prevención.

Figura 1. Red de estaciones meteorológicas y sus aéreas de influencia en la ciudad de Manizales

Las condiciones particulares climáticas y territoriales del municipio asociadas a una zona de alta vulnerabilidad a la ocurrencia de desastres naturales, propiciaron el surgimiento de este proyecto. Estas condiciones son:
• Localización de zona andina (2150 msnm).
• Clima característico ecuatorial de montaña. (pendientes de ladera pronunciada)
• Precipitación de tipo bimodal, uno entre marzo y mayo y otro entre septiembre diciembre.
• Precipitación media de 2000 mm anuales.
• Suelos de origen volcánico.

La ubicación de la ciudad coincide con la zona más amenazada en el país y está sometida principalmente a las amenazas de deslizamientos, terremotos, erupciones volcánicas y en menor medida inundaciones.

Un aspecto fundamental en la creación de la red de monitoreo ambiental de la ciudad de Manizales se refiere a la innovación, puesto que en el momento en que se generó la iniciativa no existía localmente la tecnología necesaria para el desarrollo de la red. Era necesario acudir a países europeos para adquirir los instrumentos y metodologías que permitieran la conformación del sistema; esta situación hacía inviable el proyecto debido al alto costo tanto en la inversión inicial como en la operacional y de mantenimiento. Ante este evento la universidad se dio a la tarea de generar tecnologías propias, sacando provecho a la carrera de Ingeniería Electrónica que existe en la sede; se adelantaron investigaciones que permitieron producir a nivel local algunos de los componentes de la red disminuyendo los costos al uno por ciento del presupuesto inicial y permitiendo la viabilidad del proyecto.

La potencialidad de este proyecto es enorme para la ciudad, la región y el país. Permite en el futuro expandir la red a territorios más extensos como la consolidación de una red para la atención y prevención de desastres a nivel regional fomentando el desarrollo endógeno de tecnologías.

Gracias a la acción conjunta entre universidad, estado y empresa privada, se logra contar hoy en día con un proyecto bien definido, no solo para la acción ante un evento natural repentino, si no que se cuenta con una estructura que permite el desarrollo de estudios de carácter ambiental que permita el accionar en la prevención y mitigación de acontecimientos naturales desastrosos.

Bibliografía.
Gestión de riesgos / Identificación del riesgo / Estaciones.
Estaciones Meteorológicas. Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/estaciones.php

RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS PARA PREVENCIÓN
DE DESASTRES EN MANIZALES – CALDAS (COLOMBIA)
INSTITUTO DE ESTUDIOS AMBIENTALES IDEA
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA SEDE MANIZALES
Manizales, Septiembre 28-29 de 2006
http://www.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/descargas/gestion/redestaciones.pdf

Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Cuadernos de clase 1 de 3. Elementos para una teoría del desarrollo territorial. Grupo de investigación en desarrollo regional sostenible. 2010 – 2012.
UN Manizales Líder en la Gestión del Riesgo en desastres.
http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/06/16/237237/manizales-lider-gestion-riesgo-desastres.html

Pereira: Hacia la construcción de una ciudad del conocimiento

Plan de Desarrollo Pereira 2012-2016

Por: Alejandra Marín Buitrago
Abogada Urbanista
Estudiante Maestría en Hábitat

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El nuevo Plan de Desarrollo de Pereira adoptado por la presente administración municipal, integra el ejercicio de Prospectiva Territorial, “Pereira 2032”, realizado con ocasión de la celebración de los 150 años de fundación de la ciudad.

Desde lo territorial la apuesta de la ciudad, consiste en consolidarse como una territorialidad multipolar que integra otros entes territoriales, para conformar una región metropolitana que en el corto plazo puede cobijar 19 municipios. La ciudad y su visión de región es consciente que el rumbo hacia el futuro es la articulación de una ciudad líder con otras similares (Pereira, 2012).

En materia de construcción de ciudad, el Plan contempla una organización del territorio a partir de redes y nodos. Por nodos, se asimilan los actuales equipamientos públicos y privados dedicados a la empresa, la academia y el gobierno, así como otros, que se pretenden construir en el horizonte del ejercicio de prospectiva, con el objetivo de densificar y articular los llamados ejes de la innovación, la ciencia y la tecnología.

Dentro de los escenarios propuestos en dichas líneas estratégicas, se definieron un conjunto de proyectos estratégicos para la ciudad y su área de influencia, en materia Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación Integral, cuya ejecución de propone hacia el umbral del año 2032.

Entre ellos se encuentran, lo relativos a la generación de la Red de Nodos de Innovación Ciencia y Tecnología, que inicialmente se orientaran a temas como la  Metalmecánica, la Biotecnología, la Agroindustria, las TICs; así como el “Parque Sapiens”, de vocación turística.

También en materia de turismo y biodiversidad, en el horizonte propuesto por el ejercicio se asume la Parque Temático de Flora y Fauna y Operación urbana Integral de Resignificación de ríos Otún y Consota.

En el caso del rio Consota su proceso de resignificación abarca tanto el campo del turismo y biodiversidad, como la Innovación Ciencia y Tecnología. El Consota además de sus importantes implicaciones históricas, es un eje que articula varios de los nodos académicos como la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), la Universidad Católica, la Universidad Libre, junto con otros de tipo industrial y empresarial.

Por otro lado, se plantean estrategias de renovación y re desarrollo urbano, que se orientan a la competitividad. Dentro de esta importante estrategia, se pretende específicamente recuperar sectores claves para la economía local y regional, tales como el área del colector Egoyá, otras zonas cercanas al centro histórico y al sector de la Circunvalar, como las que abarca el plan parcial Corocito.

Otro tema fundamental es la modernización del Aeropuerto Internacional Matecaña, el cual está contemplado dentro de los objetivos del Sesquicentenario y pretende dinamizar la economía local y generar conectividad con más destinos internacionales.

En general, este ejercicio de prospectiva, intenta considerar cada uno de sus recursos y espacios de la ciudad como oportunidades para inspirar y generar empresa, competitividad, tecnología y en lo posible innovación. En este propósito, se resaltan algunos de los proyectos que se espera ejecutar en el mediano plazo.

Operación urbana Integral de Resignificación del Río Consota

El ejercicio de prospectiva recoge los hallazgos de varios estudios y escenarios de construcción ciudadana, tales como el “Foro Social Permanente por los Ríos”. En los estudios previos a la operación urbana, se dio vocación a cada una de las actuaciones de resignificación, identificando que el Río Consotá se constituye como “Eje del Conocimiento”.

Tal denominación en atención a que en las cercanías del Consotá, “se ubican un gran número de los establecimientos de educación superior y media, así como los principales parques de Pereira (desde el Jardín Botánico de la UTP, hasta el futuro Parque Temático de Flora y Fauna). Por lo tanto, “constituye una importante infraestructura para implementar acciones correspondientes al escenario planteado por el proceso de Prospectiva y Movilización Social, para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, así como para los objetivos de la ‘Movilización Social por la Economía del Conocimiento’” (Alcaldía de Pereira, 2012).

El reconocimiento del Consota como eje del conocimiento, implica además de la densificación de la red de nodos que enmarca el rio, potencializar las relaciones que se tejen a su alrededor, es decir, tanto las relaciones entre las instituciones, como de estas con el Consota.

Reconversión del centro -hacia la competitividad-

En el centro de la ciudad se plantea la ejecución de los desarrollos Bulevar Victoria, Parque Lineal Egoya, y el edificio World Trade Center. Estos proyectos, apuntan a la consolidación de la vocación empresarial de este sector, como centro de negocios regional. En todas estas intervenciones, se planea la generación de alianzas entre promotores inmobiliarios, propietarios y la administración municipal.

En este corredor estratégico para la ciudad, se busca generar infraestructura urbana para crear una “red de generadores de innovación”, a partir de la conjugación de los proyectos urbanísticos, empresariales y académicos y sus las dinámicas. Con ello se busca potencializar la competitividad del centro, integrando los sectores productivos, el espacio público -como escenario de atracción turística- y la academia, esta ultima representada en la integración de la Universidad Andina, al sector.

Estos proyectos, contemplan igualmente objetivos ambiciosos en materia de espacio público, que responden a una estrategia de ciudad que se ha descrito como “costuras”, es decir, generación de espacio público, que articule e integre las diferentes partes del territorio.

Instrumentos de gestión

La intervención urbanística que daría continuidad al plan parcial de “Ciudad Victoria”, se viene proyectando desde hace ya varias, administraciones. Por  regla general, cada administración ha contemplado la intervención de privados -en mayor o menor medida- aunque hasta el momento no se había tenido claridad de los instrumentos de gestión a implementar para viabilizar tal propósito.

Varias herramientas legales han aparecido en el panorama nacional, para facilitar la articulación y complementariedad de los procesos de desarrollo territorial de gran escala. Hasta el momento la gestión de estos proyectos se viene dando por la figura del plan parcial, que fue posteriormente complementada con los desarrollos en materia de macroproyectos urbanos, estos últimos, facilitan la integración de esfuerzos políticos, técnicos y financieros entre autoridades de diferentes niveles para la ejecución de proyectos urbano‐regionales estratégicos.

En el proceso de dotar al desarrollo urbano de instrumentos eficientes, se expide recientemente, la Ley 1508 o Ley de Asociaciones Publico Privadas (APP), la cual aporta algunas herramientas para viabilizar la participación privada en los proyectos de desarrollo urbano.

Las APP son un instrumento de vinculación del capital que se materializa en un contrato entre la entidad estatal, con el privado, con el propósito de desarrollar infraestructuras o de prestar servicios públicos. En estas alianzas, se pactan los parámetros de retención y transferencia de riesgos, entre públicos y privados. Los proyectos desarrollados por APP, pueden provenir incluso de la iniciativa privada, de modo que puede ser el particular el que haga toda la formulación y establezca su forma de pago mediante la explotación posterior del proyecto que se construya.

Conclusiones 

El ejercicio de prospectiva Pereira 2032, se plantea dotar a la ciudad de una estructura urbana eficiente y apta para la innovación, la ciencia y la tecnología. Con ellos pretende la construcción de una ciudad del conocimiento a través de proyectos estratégicos y un “cocido de espacios públicos”, que dinamicen sectores emergentes en la economía regional y de alto valor agregado, tales como la metalmecánica, la biotecnología, la agroindustria y el turismo.

Pereira se propone a su vez, el mejoramiento de la conectividad con infraestructuras como el remodelado Aeropuerto Matecaña que será un pilar en la construcción de Región multipolar

Para tales propósitos, la ciudad debe acudir a instrumentos de gestión que permitan la optimización del territorio y su uso. Estos instrumentos deben permitir la articulación clara de los sectores: gobierno academia y empresa.

En tal sentido las APP, pueden llegar a constituir un avance significativo en la atracción de capital y técnica para la generación de territorios del conocimiento, pues ofrecen una opción menos atada a los presupuestos y tramites del sector público para la financiación de las infraestructuras y desarrollos urbanos más innovadores. En todo caso, la aplicación de las APP requiere de fortalecimiento institucional, del sector público, orientado al mejoramiento de las  capacidades en materia de planificación estratégica, promoción de agencias y negociación con los particulares. 

Bibliografía 

Acebedo, Luis Fernando. (2010). Territorios del Conocimiento en la Ecoregión Eje Cafetero. Calidoscopios a partir de tres espejos de representación: Sociedad + Espacio + Conocimiento. . Tesis Doctoral, Doctorado en Urbanismo. Caracas: Universidad Central de Venezuela

Acosta, Jaime. (2009). Ciudades de América Latina en la Sociedad del Conocimiento [Versión digital .pdf. Bogotá: División de Planeación Estratégica y Evaluación de Colciencias. Recuperado el 31 de mayo de 2012, Red Europea de Ciudades Digitales, página web Oficial:
http://www.villesnumeriques.org/rvn/bc_doc.nsf/0/ae29a8cbeb9aff10c12578c90061916b/$File/ciudades_conocimiento_america_latina.pdf

Alcaldía de Pereira (2012), Proyecto Pereira 2032, digital Pereira: Coordinación del Sesquicentenario. Recuperado el 2 de junio de 2012, en: http://portal.pereira.gov.co:7778/PUBLICADOR//SESQUICENTENARIO/SESQUICENTENARIO.pdf

Manizales: ¿una ciudad universitaria que le apuesta al conocimiento?

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Imagen tomada de infografía Jorge Morales

Por Daniel Posada
Arquitecto, Estudiante de la Maestría en Hábitat
Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales.

Varios años atrás, se ha venido formando en el imaginario de los manizaleños y de la región en general, la posibilidad de catapultar a Manizales como una ciudad del conocimiento; es decir, una ciudad que le apuesta a las dinámicas del conocimiento como materia viva de su diario vivir, al poseer en su infraestructura urbana, centros educativos, de investigación y universidades de alta calidad que soporten dicha actividad a través de la creatividad y la innovación. Ahora bien, ¿será que la presencia de instituciones educativas, es suficiente para acuñar un término tan densamente complejo y cargado de más aditamentos, en tanto condiciona la imagen y estructura de la ciudad?,  o ¿existe en la memoria urbana antecedentes que permitan valorarla en este sentido por otras acciones? Para ello, quiero indagar un poco a partir de si la ciudad de Manizales realmente ha hecho del conocimiento foco de intereses comunes y visión del territorio a futuro.

Históricamente, las ciudades colombianas han desplegado su forma de vivir y de sostenerse con actividades agrícolas que resaltan la actividad económica propia de sus tradiciones, y con ello, proyectan su visión respaldada en dichas actividades. A la par, se desarrollan perspectivas diferenciadas de tipo cultural a nivel nacional, mientras que en el ámbito regional se definen rasgos y parentescos sociales de acuerdo a identidades compartidas, dando forma a una prospectiva integral del territorio en pasado, presente y futuro. Ambos, en la labor reciproca de permanecer, valerse y ser auténticos para acercar la idea de un lugar diferente, peculiar, bohemio, un lugar para la cultura y las artes, tanto vernáculas como importadas; no en contraposición a las demás maneras de forjar territorio, sino en el reconocimiento de la diversidad social, un país de países como es la región del eje cafetero Colombiano.

El documento recientemente publicado en página web por diferentes organizaciones sociales, culturales y productivas de Manizales, titulado “El anhelo ciudadano. Manizales una ciudad del conocimiento con educación de calidad como requisito indispensable para lograr desarrollo”, hace un desglose más que sintético, preciso y no por ello mínimo, de la vocación educativa que en los primeros habitantes se vislumbraba, gracias a la economía fuerte del café que, impulsó, además de una tradición para el mundo con paisajes de filos en ferrocarril aromatizados por el mejor café del mundo, viajes a Europa. Estos resultarían decisivos en la manera  como la ciudad abordaría el tema espacial inundando el entorno con arquitectura ecléctica y dejando a su paso un centro histórico consolidado; en asocio, el tema educativo que suponía para ellos en la memoria ya creciente de sus quereres, la inclusión del conocimiento como la manera en que sus hijos heredarían la tierra.

Toda una tradición de escenarios educativos estaban proyectados, con el fin de introducir a una ciudad de montaña y neblina, las formas de habitar de las ciudades inglesas con sus calles de boulevard, cafés, y edificios de ensueño; “En 1900 los hijos de los fundadores resolvieron convertir a Manizales en la aldea más importante del país, y estaban convencidos de que esto no se lograba sólo con dinero, sino que era indispensable la educación y la cultura” (ACRIP, s/f). Una cultura propia exógenizada por las escenografías urbanas europeas. Para aquella época, realmente se vivía ese ambiente.

“En junio de 1852, solo dos años después de la Fundación, se abrió oficialmente la primera escuela en la ciudad, y  se nombró a don Felipe Moreno como su primer maestro.” Desde ese instante, y hasta la fecha, se ha hecho inversión en edificios educativos que se han configurado como proyectos de arquitectura de avanzada para su época y sin reparo en gastos ni estilos. “Lograron antes de culminar la primera década del nuevo siglo que Manizales fuera reconocida en todo el país por cuenta del café, y conectaron, a través de este producto,  la ciudad con el mundo, haciendo las primeras exportaciones a Londres. En 1910 inauguraron la primera Biblioteca Pública y el Primer Museo, como anticipo del deseo profundo de sus habitantes de tener educación universitaria disponible en la ciudad, que hasta entonces era provista en el Cauca para todos aquellos que deseaban y podían tenerla. […] También se fundaron en esta época las dos escuelas  normales (1909 y 1910), […] Se fundó el Colegio de Cristo en 1907. En 1914 se creó el Instituto Universitario, en donde se han formado miles de estudiantes,[…]La Escuela de Artes y Oficios se creó en 1931, soporte luego, como Escuela de Bellas Artes, de la Universidad de Caldas. En 1943 se estableció la “Universidad Popular”, por Ordenanza, pero sin alcanzar a ofrecer programas de educación superior, lo cual se consigue en 1948 con el establecimiento en Manizales de la Universidad Nacional de Colombia y en 1950 con la Universidad de Caldas. Con posterioridad se crean la Universidad Católica (1954), la Universidad de Manizales (1972) y la Universidad Autónoma (1979). (ACRIP, s/f)”

El recorrido seguido ha llevado consigo un bagaje de obras construidas para la formación que aún están en funcionamiento, y que han dado a Manizales en estos últimos años la imagen de ciudad universitaria; con la cual, ha forjado una proyección de plataforma educadora y con potencialidades en cuanto a lo académico, pero, ¿es únicamente la presencia de establecimientos educativos y en mayor medida, la educación superior y universitaria quien puede darle soporte como una ciudad del conocimiento?

Pensar en ciudad, es pensar en sociedad, en cada uno de los ladrillos que conforman esta construcción social y cultural. Uno de estos ladrillos es la educación y el conocimiento; una sociedad en cualquier lugar del mundo, basa su forma de existir en el conocer y reconocer su ambiente, sus practicas, su contexto, de allí deviene el conocimiento de ese  lugar al cual pertenece; entonces, ¿que hace que un entorno sea especial al otro en términos de conocimiento? “la sociedad del conocimiento se entendió a menudo como aquella en donde los sectores que utilizan el conocimiento de una forma intensiva son los que más contribuyen al crecimiento de la economía (Rohrbach, 2007).[…] No obstante, desde una perspectiva más compleja del desarrollo algunos autores proponen una definición que las identifica como “aquellas capaces de generar, incorporar y aplicar diversas formas de conocimiento para mejorar la competitividad económica, el bienestar de la población, la sostenibilidad ambiental, una mayor participación ciudadana en los asuntos públicos y una gobernanza más eficaz del territorio.” (Romeiro, 2008) A partir de estas definiciones, se entiende una ciudad del conocimiento no simplemente como un artefacto que tiene forma de campus, o de aula, sino, una integración de factores sociales, económicos, culturales y políticos ligados a la apuesta de saberes. Estar respaldado por la fuerza educativa, no es el fin, es el medio para alcanzar la totalidad de las dinámicas complejas de una región, que por fortuna, tiene el conocimiento en la palma de su mano.

Es cierto que la presencia de campus universitarios posibilita economías de migrantes en la ciudad que estabilizan sectores productivos, como el mercado inmobiliario en la figura de residencias universitarias, o los mercados de comidas para la solución de necesidades básicas de alimentación y el mercado nocturno que asegura el esparcimiento de miles de estudiantes que diariamente lo habitan, entre otros; pero, ¿hay algún tipo de control(políticas) sobre estas dinámicas en beneficio de los usuarios (los estudiantes), del sector (plusvalías y mejoramientos), de la economía (comerciantes locales) y del ambiente (ética ambiental)?

Ahora bien, es evidente la desarticulación entre ciudad y universidad, cayendo en el error de la negación total y desinteresada de su contexto, una rueda suelta a la manera de claustro académico medieval cerrado y ensimismado; o inversamente, la cooperación de la universidad a los mercados de consumo y multinacionales que fijan su atención en las instituciones que trabajan por el conocimiento, como las universidades, para usarlas en pos de su crecimiento económico; una institución que trabaja por la empresa no local en detrimento de la sociedad que sustenta su misión.

La universidad no es la única responsable de la apuesta de Manizales como una ciudad del conocimiento, pero alcanza un valor significativo en la transformación del sentido hacia otros horizontes, ya que primero, debe trabajar en el cambio mental de una sociedad que poco a poco pierde su identidad cafetera y cultural, por una del conocimiento como principal valor agregado, lo cual no implica negar su potencial productivo de carácter histórico. Es necesario reconocer el compromiso de mirar sinérgicamente las interrelaciones de los diferentes actores sociales, políticos, institucionales, económicos, culturales y ambientales; y el propósito del diálogo de esas experiencias para la construcción de nuevas e innovadoras formas de re-crear mejores condiciones para la productividad y la calidad de vida de sus habitantes. Algo muy diferente a un desarrollo de “call center” o “casinos” evidenciados por doquier. “Bien es sabido que estas empresas de servicios se mueven por el mundo con una gran flexibilidad de acuerdo a la desregulación de las leyes laborales y a la oferta y la demanda de los mercados, lo cual impacta negativamente al empleo productivo de alta y baja capacitación, precarizándolo por igual.” (Acebedo, 2010)

Es necesario preparar el terreno para que las diferentes formas de hacer ciudad se organicen positivamente en el encuentro de sus saberes propiciando mejores alternativas de trabajo y estabilidad, entendiendo tanto las dinámicas urbanas y rurales como la participación ciudadana en ellas.

Bibliografía

Acebedo, L. F. (12 de Febrero de 2010). Manizales: de Eje del Conocimiento a Call Center. Recuperado el 06 de Mayo de 2012, de http://caleidoscopiosurbanos.blogspot.com/2010/02/manizales-de-eje-del-conocimiento-call.html

ACRIP, A. A. (s/f). El anhelo ciudadano. Manizales una ciudad del conocimiento con educación de calidad como requisito indispensable para lograr desarrollo. Recuperado el 25 de 05 de 2012, de http://mseducacion.files.wordpress.com/2012/02/documento-final-pdf1.pdf

R. MENDEZ, J. M. (2006, XXXVIII). Redes institucionales e innovacion en ciudades intermedias para el desarrollo territorial. Ciudad y Territorio, Estudios Territoriales , 377-395.

ROHRBACH, D. (2007). The development of knowledge societies in 19 OECD countries between 1970 and 2002. Social Science information, Vol. 46, núm. 4 , 655-689.

Romeiro, P. (2008). LAS CIUDADES DEL CONOCIMIENTO: REVISIÓN CRÍTICA Y POSIBILIDADES DE APLICACIÓN A LAS CIUDADES INTERMEDIAS. Barcelona.

Generación de conocimiento ambiental en la ciudad región del Eje Cafetero.

Por: Gonzalo Zuluaga López
Alumno Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo.

El Eje Cafetero visto desde el panorama de una región construida para la generación de conocimiento requiere un análisis desde diferentes perspectivas, tanto políticas, económicas y sociales como desde el ámbito ambiental. Es en torno a la integración de estas miradas en la planificación desde donde se pueden observar las distintas coyunturas y determinantes para la sustentabilidad de un proyecto territorial de generación y construcción de conocimiento con el objetivo de determinar sus necesidades y potencialidades de desarrollo.

El desarrollo del Eje Cafetero y de la ciudad-región que hoy reconocemos se articula en la “ linealidad metropolitana” de la conurbación Manizales-Pereira-Armenia, avanza jalonado por el comercio espontaneo que se propicia por las necesidades básicas de su población y el floreciente ritmo económico que se ha inyectado en la última década con el auge del ecoturismo; Allí se encuentran también fuentes de desarrollo en las empresas e industrias localizadas aleatoriamente en la región y en núcleos de conocimiento abanderados por las universidades., Todo ello integrado permitiría más fácilmente apreciar un panorama más cercano a la construcción territorial de conocimiento.

Sin duda alguna la perspectiva política influye en la construcción del conocimiento en el contexto del Eje Cafetero en la medida en que los tres Departamentos que conforman la eco-región, generan autónoma -y a veces autárquicamente- programas y planes de desarrollo estructurantes, sin tomar en cuenta procesos y dinámicas que superan los límites político-administrativos. Esta realidad pone en evidencia las dificultades para tomar medidas acordes y coherentes con el medo físico que comparten, donde las cuencas de los ríos y el potencial hídrico desde donde se abastecen la mayoría de los acueductos municipales, entre otros temas de naturaleza regional, son comunes entre ellos. En este mismo sentido se expresan las necesidades de abastecimiento de productos de la canasta básica, el manejo de residuos sólidos, y en general, las infraestructuras y equipamientos metropolitanos que no solo propician ahorro de recursos, sino que ponen en una perspectiva más lógica la ordenación del territorio.

Ha sido común entender que los Departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda, deban adelantar sus planes de desarrollo y adelantar los estudios y análisis de sus necesidades y políticas de inversión para sus infraestructuras independientemente, pero esto no ha sido posible ni siquiera desde el contexto ambiental, a pesar de algunos procesos de integración de las corporaciones ambientales. El manejo de planes independientes y la orientación sectorizada que se propone para distintos frentes, hace que muchos programas sean estériles, ya que se debe empezar a generar el desarrollo de conocimiento socio-ambiental conjunto. Así sucede, por ejemplo, con el renglón turístico. El trabajo conjunto entre gobierno, empresarios, academia y sociedad, debería permitir avanzar en la evaluación de estrategias comunes e integrales que redunde en el mejor aprovechamiento del potencial turístico con el que cuenta la región pero partiendo de la cualificación y protección desus potencialidades ambientales.

Pero exactamente, aun no se conoce y tampoco se desarrollan planes de evaluación para conocer el impacto que la sociedad produce en el medio ambiente en su conjunto, con el que se pueda organizar el territorio y llegar a la visión compleja que propone Acebedo (2010) en la construcción de territorios del conocimiento, en donde la planeación física debe reconocer los proyectos críticos en donde se desarrollan procesos de innovación, aprendizaje y asociatividad, para convertirlos en verdaderos territorios inteligentes, sustentados en la participación ciudadana, la promoción de  redes de proyectos socioproductivos comprometidos con el medio ambiente y la ecología del paisaje.

La generación de estrategias para conquistar paradigmas basados en el Policentrismo, tal y como los describe Acebedo, nos permite conocer un enfoque del urbanismo en el cual la generación de proyectos urbanos inteligentes de carácter endógeno redundan en mayor equilibrio social, calidad de vida y sustentabilidad ambiental.

La ciudad región del Eje Cafetero debe incorporar el concepto de territorio del conocimiento a partir de la suma de conceptos en donde el espacio genera y recoge el aporte del conocimiento y la sociedad. Acebedo (2010) describe la metáfora del calidoscopio, en donde el territorio del conocimiento está compuesto por el espacio, el tiempo, la innovación y el movimiento; bajo estas premisas nos permite identificar un territorio, donde la región del Eje Cafetero en un espectro de tiempo deberá generar innovación a partir de la sinergia de distintos actores con el fin de alcanzar sostenibilidad, gobernabilidad, productividad y equilibrio social.

La Ciudad Región del Eje cafetero, deberá profundizar en áreas fundamentales de I+D, con el fin de realizar un uso sostenible de la biodiversidad, lograr el aprovechamiento y preservación de los recursos hídricos, desarrollo de investigación en ciencias de la salud y estudios referidos a la paz y la cohesión social, como lo describe el programa de políticas públicas- Colombia Construye y Siembra Futuro 2008.

Referencias bibliográficas:

Acebedo Restrepo, Luis Fernando. (2010). Territorios del conocimiento en la Ecoregión Eje Cafetero. Calidoscopios a partir de tres espejos de representación: Sociedad + Espacio + Conocimiento. Tesis para optar el título de Doctor en Urbanismo, Instituto de Urbanismo, Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Colciencias. (2008). Colombia construye y siembra futuro. Política Nacional de Fomento a la Investigación y la Innovación. Documento para la discusión. Bogotá. Disponible en: http://www.colciencias.gov.co/centro_recursos/colombia-construye-y-siembra-futuro-pol-tica-nacional-de-fomento-la-investigaci-n-y-. Consultado el 24 de noviembre de 2011.

LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO EN LOS PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN DEL HÁBITAT

Por: Juan Carlos Marín Villegas

Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo

La crisis ambiental contemporánea, con asentamientos urbanos como principal hábitat del hombre, ya no precisa solamente de soluciones para el tema de la salubridad, como en la ciudad industrial, o de la función o el confort como en la urbe moderna, sino que comprende una necesaria preocupación por las condiciones del medio natural y construido, por la obtención del bienestar humano y por el acceso equitativo a los recursos y a los beneficios obtenidos de ellos. La posibilidad de alcanzar este equilibrio se encuentra basada en las formas de relación ecosistema-cultura. En este sentido, los avances científicos de los últimos años, constructores de una nueva sociedad -la sociedad del conocimiento-, se constituyen como soporte de las nuevas formas de relación social y de transformación productiva del espacio.

Lo ambiental como realidad englobante de las comprendidas en el hábitat, es “el campo de la realidad en el cual se establecen y definen interacciones entre las esferas de la naturaleza y la sociedad” (Fernández, 2000:3). El hábitat humano puede entenderse como un sistema vivo y por lo tanto complejo de interrelaciones, en el que se desarrollan procesos de construcción material y simbólica a distintas escalas, entre las estructuras sociales y las estructuras físicas. Según Fique (2008:120), “Los procesos de apropiación y transformación del medio físico (natural y construido), mediante los cuales se configura un hábitat, tienen un carácter productivo”. La resolución de la interacción sociedad-espacio, entendida de esta manera, es un proceso productivo de hábitat, que según el mismo autor  “es el conjunto de acciones y retroacciones -materiales y simbólicas- desarrolladas en unos contextos específicos, entre numerosos y diversos agentes para el desarrollo o consecución y utilización de los recursos necesarios para la gestión, planeación, producción, distribución, uso, mantenimiento y/o transformación del medio físico.”

Como se advertía, en el hábitat se desarrollan procesos de producción material y simbólica. Simonds (1958), citado por Fique (2008), ya había propuesto distinguir entre, por un lado, una acción humana sobre el medio y, por otro, una acción simbólica sobre el ser humano. El interés del presente documento es analizar, de manera general, algunas de las repercusiones de la configuración de la sociedad del conocimiento en los procesos productivos del hábitat, principalmente en los concernientes a la transformación social del espacio, tomando como caso específico a  la ciudad-región de Manizales.

La sociedad del conocimiento es considerada como la tercera revolución tecnológica del capitalismo. Según Borja y Castells (1997:21), citados por Acebedo (2010), “Las ciudades y sociedades de todo el mundo están experimentando en este fin de siglo XX una profunda transformación histórica cultural. En el centro de dicha transformación se halla una revolución tecnológica, organizada en torno a las tecnologías de información. Basándose en la nueva infraestructura tecnológica, el proceso de globalización de la economía y la comunicación ha cambiado nuestras formas de producir, consumir, gestionar, informar y pensar.”

Las tecnologías de la información y la comunicación estructuran la aparición de la ciudad informacional, interconectada con el resto del mundo para la prestación de servicios, a través de sistemas tecnológicos avanzados, lo que las lleva a asumir roles dentro de las nuevas jerarquías urbanas y metropolitanas. El territorio pierde importancia y sólo se encuentran transformaciones espaciales, procesos productivos materiales de hábitat, en los nodos del sistema informacional. En este sentido, para el caso de Manizales, la posición asumida en los últimos años es la de prestador de servicios informacionales poco avanzados como los call centers, basados principalmente en mano de obra poco calificada y de bajo coste. La oferta de este tipo de servicios se realiza en grandes edificios conectados por redes de comunicación informacional.

Bajo la premisa de la competitividad, otro de los papeles asumidos por la ciudad es el de ser productor de materias primas, basado en los recursos naturales de que dispone el territorio. Para esto se dio prioridad a la construcción de infraestructura física que garantice la concreción de una economía principalmente exportadora (Aero palestina, autopista del café). Todo esto acompañado por el estímulo a la inversión extranjera. Estas políticas descritas se encuentran enmarcadas en la concepción exógena  de la gestión del territorio- hábitat urbano, visión que según Acebedo (2010:25), consiste “en entender la sociedad del conocimiento como un paradigma tecno científico basado en la competitividad y el libre mercado (…)”. Se trata entonces de acciones que no alcanzan a permear los distintos niveles del hábitat y que persiguen la inclusión en el sistema global bajo el cumplimiento de ciertos estándares impuestos como soluciones universales.

Surge entonces otra manera de abordar la sociedad del conocimiento, la visión endógena, fundamentada en “el valor del territorio como objeto y sujeto en la  generación de conocimientos e innovación (…)” Acebedo (2010:25).  Esta concepción reconoce la cooperación en lugar de la competitividad, el aprendizaje colectivo como manera de alcanzar el desarrollo humano, las potencialidades particulares de los territorios así como su autonomía.

La ciudad de Manizales, inmersa en la Ecoregión del Eje Cafetero, posee cualidades que podrían permitir la construcción de procesos productivos de hábitat, enmarcados en la visión endógena como alternativa a la concepción exógena que ha preponderado en su gestión político-económica. El aprovechamiento de las condiciones complementarias de las ciudades y el territorio de la Ecoregión, la articulación de las universidades en los procesos de innovación tecnológica para la resolución de los problemas de la industria local, el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC’s) para la formación académica de la población, así como la implementación de sistemas de transporte avanzados, pero consecuentes con las condiciones socioculturales de los habitantes, (recordando con esto al fracaso del famoso Sistema de Transporte Integrado de Manizales, “TIM”), son apenas algunas de las políticas que podrían asegurar mejores condiciones de vida para quienes habitan la ciudad, y en todo caso redundar en un mejor tratamiento del medio natural y construido.

Bibliografía

FERNANDEZ, Roberto. (2000). La ciudad Verde. Teoría de la Gestión ambiental urbana. Buenos Aires: Espacio Editorial.

FIQUE, Pinto Luis. (2008). hábitat: hacia un modelo de comprensión. En Pensando en Clave de Hábitat: una búsqueda por algo más que un techo. Pp 102-129. Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá.

ACEBEDO, Luis Fernando. (2010). El concepto de territorio y el tránsito de la sociedad industrial a la sociedad del conocimiento. En cuadernos de clase nº 01-03, elementos para una teoría del desarrollo territorial. Pp. 10-29. Maestría en desarrollo regional y planificación territorial, Universidad Autónoma de Manizales.